Bloomberg News
En un mercado al aire libre en Hanoi, la capital de Vietnam, Trinh Thi Thanh paga 100,000 dongs (4.74 dólares) el kilo de cerdo, la carne más consumida por su familia. Es un precio más barato que los 150,000 dongs que debía desembolsar hace unos años, lo que alivia el costo de las comidas familiares que ha venido subiendo, dice. “En el pasado, los precios se disparaban mucho más seguido”, dijo.
Thanh, de 63 años, es ama de casa y la abuela que compra la comida para un hogar de siete adultos y dos niños. “Ahora, incluso cuando los salarios o los precios de la gasolina suben, el costo de la comida no avanza. O sube muy poco”.
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Los aumentos de precio de los alimentos se han desacelerado en todo el mundo conforme cosechas récord desde la India a Estados Unidos expandían la oferta y hacían entrar el maíz, la soja, el trigo, el azúcar y el café a mercados bajistas.
El índice Standard Poor’s GSCI Agriculture de ocho cultivos se derrumbó 22 por ciento el recién concluido 2013, la mayor caída anual desde 1981.
Morgan Stanley y Rabobank International redujeron sus perspectivas para los productos agrícolas en diciembre, y los costos están bajando para compradores como Panera Bread Co. y General Mills Inc.
El monto de las importaciones mundiales de alimentos cayó 3.2 por ciento en 2013 a 1.15 billones de dólares, estiman las Naciones Unidas. Los costos globales bajaron 13 por ciento desde un máximo histórico en febrero de 2011, cuando inundaciones y sequías arruinaron las cosechas y desencadenaron protestas en África y el Oriente Medio, derrocando líderes en Túnez y Egipto.
En Vietnam, donde un tercio del ingreso se gasta en comida, los aumentos disminuyeron a una tasa anual de 5.1 por ciento en diciembre desde un máximo de 34.1 por ciento en agosto de 2011.
Chris Rupkey, economista financiero jefe en Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ Ltd. en Nueva York considera que “la oferta ha aumentado, y las leyes de oferta y demanda nos dicen que con el tiempo los precios de estos cultivos y estos bienes alimenticios significarán menores precios para los consumidores”.
LOS QUE MÁS BAJARON
El maíz amarillo registró el mayor retroceso entre las materias primas el año pasado, cayendo 40 por ciento. El trigo se derrumbó 22 por ciento, el café bajó 23 por ciento, el azúcar estaba 16 por ciento más barata y la soya declinó 8.3 por ciento.
El índice MSCI All-Country World de acciones subió 20 por ciento, en tanto el Bloomberg Dollar Index, una referencia contra diez socios comerciales importantes de Estados Unidos, avanzó 3.5 por ciento. El índice Bloomberg Treasury Bond retrocedió 3.4 por ciento.
Los aumentos en el costo de las materias primas tienen un efecto desproporcionado en los países más pobres, donde las personas gastan un mayor porcentaje de sus salarios en comida.
Los compradores de Estados Unidos desembolsan cerca de 6.6 por ciento de su ingreso en alimentos, la menor proporción del mundo, en tanto los paquistaníes gastan casi la mitad de sus salarios para comer, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. En Vietnam, compradores como Thanh gastan cerca de 35.9 por ciento.
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