Al reír se liberan endorfinas, lo que facilita la dilatación de los vasos sanguíneos reduciendo así la posibilidad de sufrir arterioesclerosis y activa los sistemas respiratorio, neurológico y cardiovascular.

Ja, ja, ja, ja… una cura divertida

Esa mañana las náuseas, dolores de cabeza, fatiga y quimioterapias dejaron de ser los temas de conversación en la sala de niños con cáncer del Hospital “La Mascota”. Fue hace diez años cuando un payaso vestido de doctor llegó para recuperar por un momento la alegría perdida en cada rostro de esa habitación.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: