Josué Bravo
Corresponsal /Costa Rica
[email protected]
El plan de gobierno de uno de los partidos minoritarios que aspira ganar la presidencia de Costa Rica el próximo 2 de febrero, plantea un capítulo especial a favor de los derechos de los nicaragüenses en el cual contempla que los inmigrantes con residencia legal puedan votar y aspirar a cargos de elección popular.
Héctor Monestel, candidato presidencial del minoritario Partido de los Trabajadores, indicó que su partido no solo lleva un nicaragüense como candidato a diputado de la ciudad de Alajuela, sino que en su plan de gobierno ofrece que los inmigrantes de Nicaragua no paguen por trámites o renovación de cédulas de residencia.
“Nosotros tenemos un candidato a diputado nicaragüense, es el único partido en este país que llevamos a un candidato obrero agrícola, campesino nicaragüense como candidato a diputado por Alajuela, va conmigo dicho sea de paso en esa fórmula”, informó el candidato.
El partido al cual representa Monestel, además de minoritario, no tiene diputados en la Asamblea Legislativa y tampoco aparece en las encuestas; aunque sí en debates televisados; pero su propuesta de apertura de los nicaragüenses ha generado burlas de costarricenses en las redes sociales.
“Usted sabe que la comunidad nicaragüense históricamente ha sido un factor decisivo en el desarrollo económico del país, en la construcción, las plantaciones agrícolas, las piñeras, bananeras, zona norte, la gran mayoría son trabajadores nicaragüenses”, justificó.
“Nosotros lo que estamos garantizándole es, que a las personas (extranjeras) que residen y trabajan en el país, su residencia sea gratuita porque los requisitos de la ley de migración solo por sus costos conculcan los derechos que tienen los nicaragüenses de hacer sus trámites migratorios, porque les cuesta un dineral que dicho sea de paso con salarios como los que tiene estos trabajadores en el país, no lo pueden sufragar”, lamentó.
Monestel dice que ante un eventual gobierno suyo, modificaría la legislación en el país para que los nicaragüenses no naturalizados pero con residencia legal, ejerzan el sufragio y a la vez puedan optar a cargos de elección popular, incluido el de presidente.
