Carlos Arrazola
Guatemala/ACAN-EFE
El ataque que sufrió la vicepresidenta de Guatemala, Roxana Baldetti, el martes, cuando una mujer le lanzó supuesta harina en el rostro, desató este miércoles acusaciones y señalamientos entre las principales fuerzas políticas de este país centroamericano.
El presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, y el oficialista Partido Patriota (PP) acusaron al opositor partido Libertad Democrática Renovada (Líder) de estar detrás del ataque en contra de Baldetti y aseguraron tener suficientes evidencias para sostener los señalamientos.
En inmediata respuesta, el diputado Luis Chávez, miembro del comité ejecutivo del partido Líder, negó los señalamientos y acusó al Gobierno de simular el ataque en contra de la vicepresidenta.
El mandatario dijo a los periodistas que según las investigaciones de las fuerzas de seguridad, el vehículo en el que se movilizaban la agresora de Baldetti y sus cómplices, permaneció el lunes en la sede de Líder, y desde ahí salió para ejecutar «el plan».
«Llegar a esos extremos es un acto de cobardía y gente como esa, no merece gobernar el pueblo de Guatemala, sería nefasto para los guatemaltecos», dijo Pérez Molina.
Los médicos del centro asistencial privado donde fue internada la vicepresidenta, le dieron el alta este martes tras descartar daños mayores como consecuencia de la agresión y le recomendaron reposo en su residencia.
Por otra parte, el secretario general adjunto del PP y actual ministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi, dijo en una conferencia de prensa que la mujer que lanzó el polvo a la vicepresidenta, «confesó» ante los periodistas y las autoridades que fue contratada por un miembro del partido opositor.
«Hay una declaración y una confesión de parte de las autoras materiales del ataque. Dicen quién les pagó y para qué partido están trabajando», dijo Sinibaldi.
Daira Cotón Florián, la mujer que lanzó la supuesta harina en contra de Baldetti el martes tras concluir la presentación del informe del segundo año de Gobierno del presidente Otto Pérez Molina, dijo a los periodistas que fue contratada por un «Carlos García» en un principio, pero luego corrigió y dijo que era Karlos de León para «arruinarle» a la vicepresidenta su participación en el acto.
De León, un exdirigente de la Asociación de Estudiantes Universitarios de la estatal Universidad de San Carlos, según el PP, es un cercano colaborador de Manuel Baldizón, máximo dirigente y candidato presidencial de Líder.
Junto a su cómplice, Geraldine del Cid, la agresora admitió que De León, cuyo paradero se desconoce, «trabaja para Baldizón, para el partido Líder» y les ofreció pagar «lo que quisiéramos» a cambio «de ese trabajo».
Aníbal Rodríguez y José Miguel Hernández son los otros detenidos por este caso al estar dentro del auto en el que iban a huir Cotón y del Cid.
Sinibaldi exigió a los directivos del partido Líder «una explicación sobre las razones» que les habría motivado para ordenar la agresión.
«Este inaceptable hecho tiene todos los ingredientes de un acto político. Buscaba denigrar la condición de mujer y de vicepresidenta» de Baldetti, señaló el dirigente.
Sin embargo, Chávez negó cualquier participación de su agrupación en el ataque y negó que De León sea militante o persona cercana al partido Líder o a Manuel Baldizón.
«Están tratando de politizar un tema individual. Rechazamos cualquier acusación y consideramos que se trata de un show político, una cortina de humo para desviar la atención de los temas importantes», aseguró el diputado opositor.
El objetivo del Gobierno al implicarlos en este caso, agregó, es perjudicarlos ante el electorado, debido a que las últimas encuestas de opinión publicadas por la prensa local, que miden la intención de voto de los guatemaltecos para los comicios de 2015, los ubican como la principal fuerza política del país.
El ataque en contra de Baldetti opaco la presentación del informe del segundo año de Gobierno y azuzó los enfrentamientos entre las principales fuerzas políticas del país.