En la cúspide

Durante 35 torneos de Grand Slams, Stan Wawrinka tuvo como mantra un poema. Después de tantas dolorosas derrotas, el tenista suizo decidió tatuarse las palabras del poeta irlandés Samuel Beckett en su brazo izquierdo.

Stan Wawrinka superó a los grandes exponentes del tenis en el Abierto de Australia, en una gran actuación. LA PRENSA/AP

Durante 35 torneos de Grand Slams, Stan Wawrinka tuvo como mantra un poema. Después de tantas dolorosas derrotas, el tenista suizo decidió tatuarse las palabras del poeta irlandés Samuel Beckett en su brazo izquierdo.

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Con su triunfo en Australia, Stam Wawrinka avanzará del octavo al tercer lugar en el escalafón del mundo. Al hacerlo así superará a su compatriota Roger Federer, ganador de 17 torneos de Grand Slam, que perdió con Rafael Nadal en semifinales, y pasará a ser la primera raqueta de Suiza por primera vez en su carrera.

Wawrinka también se interpuso en la serie de triunfos de los cuatro grandes del tenis, ya que 34 de los 35 títulos anteriores de Grand Slam fueron para Nadal, Novak Djokovic, Federer o Andy Murray. El previo había sido el argentino Juan Martín Del Potro, campeón del US Open 2009.

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Cada vez que soltaba la pelota al aire, Wawrinka podía leer las palabras de Beckett: “Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Da igual. Fracasa mejor”.

Tendrá que buscarse una nueva frase luego que el domingo venció a Rafael Nadal para conquistar su primer título en las grandes citas, en el Abierto de Australia.

Wawrinka coronó una espectacular actuación venciendo al lesionado Nadal ayer por 6-3, 6-2, 3-6, 6-3.

“Tenía esa frase grabada en mi cabeza durante mucho tiempo. Es parte de mi vida, de cómo la vida, especialmente la vida en el tenis”, reflexionó Wawrinka sobre el poema de Beckett.

El suizo de 28 años nunca había ganado siquiera un solo set frente a Nadal en sus doce encuentros previos, pero esta vez atacó desde el comienzo sin amilanarse frente a un rival ganador de 13 torneos grandes y después de superar el contratiempo del tercer set se recompuso para coronar su victoria.

Nadal pareció estar por abandonar el partido en el segundo set, cuando sufrió una lesión en la espalda y requirió una pausa para recibir atención médica, pero el español se negó a retirarse.

“Realmente no es el modo en que uno desea ganar un partido de tenis, pero en la final de un Grand Slam lo acepto como sea”, comentó Wawrinka, el primer tenista varón en 21 años en vencer al primero y al segundo en el escalafón del mundo camino a un título de Grand Slam.

Nadal era gran favorito para imponerse en Melbourne Park. Pero su maldición con las lesiones volvió a afectarlo. “En el peloteo sentí algo, mi espalda se quedó clavada”, dijo Nadal.

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