La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, declaró ayer que su país quiere ser “aliado económico de primer orden para Cuba”, al inaugurar con su homólogo Raúl Castro el primer “megapuerto” del Caribe a 45 km al oeste de La Habana.
Brasil financió con 802 millones de dólares la primera etapa de este proyecto, la mayor obra de infraestructura de Raúl Castro, y dará otros 209 millones de dólares para una zona franca comercial e industrial en ese puerto.
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