Gloria Picón
Martes 28 de enero de 2014. Asamblea Nacional. El reloj marca las 9:12 de la mañana e inicia la primera sesión ordinaria del parlamento este año. El diputado presidente René Núñez dice que ocho diputados tienen derecho a tomar la palabra por siete minutos, cinco del Frente Sandinista y tres de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli).
No hay tema específico pues este es el momento de los previos, momento en que los diputados tienen siete minutos para hablar sobre lo que quieran, sabiendo de antemano que no habrá debate sobre lo expuesto.
La primera en tomar la palabra es la sandinista Argentina Parajón y se dedica a mencionar los logros del Gobierno en materia de salud. Le sigue el opositor Eduardo Montealegre, quien se refiere a los retrocesos que ha habido en el país en términos de democracia e hizo un llamado a la reflexión, ya que para ese día estaba previsto se aprobara la reforma a la Constitución Política y la reforma al Código Militar.
Mientras los oradores desfilan, la mayoría de sus colegas revisan sus computadoras personales, hablan con el que tienen a la par o hacen una pequeña reunión grupal, o sonríen como restando importancia a lo que dicen sus compañeros.
Le llega el turno a otro sandinista, Juan Ramón Obregón, quien utiliza sus siete minutos para destacar los avances en el país en materia de producción agropecuaria.
Los siete minutos, aunque no sean un debate, parecen un juego de ping pong.
Después de escuchar las halagadoras cifras desde el oficialismo, el diputado de la Bapli, Pedro Joaquín Chamorro Barrios, señala anomalías que se continúan dando en el sistema de pago electrónico del transporte colectivo urbano con la empresa MPeso, mencionando el caso concreto del diputado Pablo Ortez, quien compró su tarjeta (TUC) y al querer recargarla le dijeron que estaba invalidada.
Chamorro Barrios aprovechó para referirse a la mala calidad de la educación y a los problemas de intolerancia política, ya que una placa que ha sido colocada en el monumento del Héroe Nacional Pedro Joaquín Chamorro Cardenal que resalta los valores por los que luchó, ha sido arrancada del monumento en dos ocasiones.
Luego, una diputada sandinista destacó los logros en materia de educación. Fueron siete minutos de solo cifras. Y el diputado sandinista José Figueroa destacó el crecimiento económico, los avances en la matriz energética y yendo más allá exaltó los avances en materia de seguridad ciudadana y las buenas calificaciones de la Policía Nacional.
Como desmintiendo a Figueroa, el opositor Víctor Hugo Tinoco dijo que aun cuando la directora de la Policía, Aminta Granera, está en su cargo de facto tiene que ser interpelada para que responda por la actuación de la Policía, ya que se está criminalizando la protesta, pues hace un par de semanas miembros de la Policía mataron a balazos a un hombre e hirieron a otro enfermo de insuficiencia renal crónica en Chichigalpa, para aplacar una protesta. Tinoco también menciono el famoso caso de los #OcupaInss.
El cierre lo hace el sandinista Jacinto Suárez, quien se refiere a la Cumbre de presidentes latinoamericanos y caribeños que se estaba llevando a cabo en Cuba y que según él van por un buen camino en busca de la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
Los ocho diputados tomaron sus siete minutos, algunos un poco más, en dependencia del humor o afinidad política del presidente de la Asamblea, quien moderaba el tiempo. Y así, una vez más, los diputados se ganaron su salario.
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