Edgard Rodríguez
Hemos recibido suficientes señales como para prestarle más atención a la Costa Caribe, si es que en realidad, se desea provocar algún impacto en el deporte nacional.
No es algo nuevo. Desde el inicio del deporte en general, siempre ha brillado un costeño. Sus características físicas son las más apropiadas para la acción competitiva.
No en vano, cuatro de los 13 big leaguers que ha producido el país, son costeños. Los actuales campeones nacionales en el beisbol y baloncesto de Primera División, son costeños.
Y más recientemente, el monarca en los últimos cuatro años en beisbol infantil AA, es Puerto Cabezas. Así que si no queremos entenderlo, ya es otro asunto, pero el material está ahí.
Sin embargo, eso es solo una parte. La otra, es que ese material, necesita ser pulido. Porque no está hecho. Hay que trabajarlo. Y eso requiere una inversión seria, sobre todo de parte del Gobierno.
Y esa inversión, debe estar sujeta a un plan que incluya a todas las disciplinas, con especialistas que exploren el material y lo ubiquen en el deporte donde consideren que tiene más proyección.
El deporte nica en general necesita cambios. Un plan. Y el factor geográfico tiene un peso grande. Hay regiones donde se practica más boxeo o natación, que son casi inexistentes en el Caribe.
Las primeras selecciones de beisbol fueron lideradas por costeños y nombres como los de Stanley Cayasso, Jonathan Robinson, Sam Garth y muchos más, persisten a pesar del tiempo.
Se trata entonces, de dar una mirada hacia el Caribe y trabajar su talento. De otro modo seguiremos sin salir de la mediocridad que agobia.
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