Bloomberg News
El cielo está cubierto a la mañana, mientras el Zim Shanghai penetra a través de las estrechas esclusas cerca del extremo este del Canal de Panamá. El barco forma parte de una flota cada vez más reducida que todavía utiliza esta vía fluvial para transportar pilas de contenedores desde Asia.
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“Una ruta más barata por el Canal de Panamá también puede llegar a desviar las importaciones estadounidenses actuales del Canal de Suez, con ahorros significativos de tiempo gracias a las asignaciones de rutas más cortas”, dijo Barclays Plc en un informe publicado en abril último.
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Justo al oeste del canal está cobrando forma un nuevo carril naviero, diseñado para volver a atraer embarcaciones asiáticas. Las grúas se elevan por encima de la selva, en tanto camiones Caterpillar del tamaño de casas de dos pisos transportan las alrededor de 50 millones de toneladas de tierra y roca excavadas. El trabajo se ha realizado los siete días de la semana, las 24 horas, con unos 6,000 trabajadores que padecen la humedad tropical y una temporada de lluvias de ocho meses.
“Con los rayos y los truenos no se puede hacer nada”, dice Ilya de Marotta, vicepresidente ejecutivo del canal para ingeniería y gestión de programas. “Fuera de eso, hay que trabajar”.
Transcurrido un siglo desde que la diplomacia de cañonero del presidente estadounidense Theodore Roosevelt hizo realidad el Canal de Panamá, la Autoridad del Canal de Panamá se apresura a concluir una iniciativa con un costo de 5,250 millones de dólares para que siga siendo relevante. Nuevas esclusas y un canal más profundo darán cabida a barcos de 1,200 pies (366 metros) de longitud y 160 pies (48 metros) de ancho, 25 por ciento más largos y con un ancho más de un tercio superior a los barcos más grandes que pueden utilizarlo en la actualidad.
AMPLIACIÓN DEL CANAL
Estas embarcaciones más grandes estarán cargadas con 12,600 contenedores de 20 pies (6.10 metros), 2.5 veces lo que un barco como el Zim Shanghai puede manejar. La ampliación del Canal también dará lugar a barcos que transporten mercancías como gas natural licuado. En noviembre, al recorrer el proyecto, el vicepresidente estadounidense Joe Biden hizo hincapié en este último punto.
“Esto es algo muy importante para los Estados Unidos”, dijo Biden en tanto los trabajadores continuaban machacando sobre los bloques de cemento de 10 pisos de alto que sostendrán las compuertas de las nuevas esclusas.
La economía panameña atraviesa una buena racha: el producto interno bruto creció un promedio de 8 por ciento anual en estos últimos cinco años, hasta 36,000 millones de dólares en 2013. El proyecto del canal es una de las razones importantes de este crecimiento y a la vez el eje del plan de Panamá para sostenerlo. El país ocupa el sexto puesto entre los mercados emergentes en cuanto a su perspectiva de inversión, según la clasificación anual de Bloomberg Markets.
En crecimiento proyectado del PIB de Panamá se ubica en segundo lugar, solo después de China, en 6.7 por ciento para 2014 hasta 1015.
GRAN IMPACTO
Cuando las nuevas esclusas comiencen verdaderamente a funcionar el canal una vez más sacudirá al transporte y los puertos del mundo entero. Entre los ganadores se contarán los fabricantes que mueven productos desde Asia hasta los Estados Unidos. Es probable que A.P. Moeller-Maersk A/S con sede en Copenhague, la empresa de transporte por contenedores más grande del mundo; China Ocean Shipping Group Co. con sede en Pekín; y otras líneas reduzcan hasta un 30 por ciento los costos de transporte enviando barcos más grandes a través de Panamá para trasladar cargamentos asiáticos hasta Boston, Nueva York y otros puertos de la Costa Este.
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