Atrapados en un círculo vicioso
En cada nuevo año y al igual que los anteriores, la rutina inicia su ciclo repetitivo con la búsqueda del pan nuestro de cada día, como actividad principal y vital de la mayoría de la población. Otra buena parte de lo que hacemos y vivimos se sujeta a las efemérides, costumbres o tradiciones locales que ocurren a lo largo de todo el año.
Para empezar, ya es usual para muchos amanecer el primer día del año en algún balneario del país. Tres días después, despunta la fiesta en honor al Señor de Esquipulas en Tipitapa. San Sebastián no se queda atrás y en los días siguientes, se dan los preparativos para su fiesta en Diriamba. Continuamos el 18 de enero con la celebración de un aniversario más del nacimiento del Príncipe de las Letras Castellanas y el día 22 recordamos con mucha tristeza la masacre ocurrida hace 47 años contra la población por reclamar elecciones libres.
La especulación que se produce en cada diciembre de todos los años, deja establecido un aumento en casi todos los productos de consumo básico para el año nuevo, sin que la autoridad correspondiente ponga fin a este abuso recurrente. Los gastos de colegiatura, libros, vestuario, etc., que algunos llaman inversión, se vuelve un trauma para los padres de familia que no guardaron parte de los ingresos extras de diciembre. Este sacrificio de muchos parece no ser correspondido por los miles de estudiantes reprobados. Por otro lado, mientras los afiliados del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) se preparaban para celebrar la Navidad, el ejecutivo emitía el 19 de diciembre un decreto de reforma que merman las nuevas pensiones. Los accidentes motorizados continúan, lo cual parece ser endémico y lo novedoso es lo excepcional, como el evento de la reinauguración del monumento al doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y el nombramiento del nuevo y segundo cardenal de Nicaragua, Leopoldo José Brenes, en circunstancias parecidas al primero, en que las relaciones Iglesia-Gobierno no están en su mejor momento.
Esta es la idea de demostrar el círculo vicioso de vida en el cual nos encontramos atrapados, sin que haya alguna creatividad para romper con dicho esquema.
Miguel Altamirano
Salario mínimo vs. alzas en precios
Es ilógico que anden queriendo aumentar el salario a los trabajadores dizque para ayudarles porque la Canasta Básica sobrepasa los 10 mil córdobas, lo cual está bien, pero el asunto, es ¿cómo pretenden decir eso? Es absurdo, porque suben el salario para ayudar porque todo esta caro, pero, ¿le siguen subiendo a la comida?
Y hay algo más. No sé como es que la gente dice que no hay dinero, que el salario no aguanta, pero quieren tener todo, aunque sea enjaranándose y cuando llega el fin de semana, o incluso algunos días de la semana, los invito a que vayan a darse una vuelta a la vida nocturna para que vean las cantinas llenas. Y cuando hay alguna fiesta para la que se trae algún conjunto, siempre se llena. ¿Entonces? Lo que quieren es engañar a la gente, metiéndole cosas absurdas en la cabeza, pues lo que deben hacer es buscar cómo detener la subida de los precios, que ya no se aguanta. El pueblo está sufriendo pero los de “arriba” en el mismo plato comiendo.
Róger Salinas Gallegos
Gobierno experto en dividir
No sorprende a nadie la riposta del gobernante de turno a la decisión del Vaticano de nombrar cardenal a nuestro querido arzobispo Leopoldo Brenes. Esta riposta se da para restar liderazgo ante Nicaragua al nuevo cardenal nombrando inmediatamente héroe nacional a su cardenal privado, Miguel Obando Bravo.
Esta no es más que una estrategia para confundir a los nicaragüenses tratando de hacerles creer que Obando Bravo está muy por encima de Brenes y que deben seguirle en su actuar, sobre todo en lo referido a aceptar y bendecir cada locura que se les ocurre hacer.
Gobernantes como el nuestro no aceptan tener personas con inferior rango como aliados y se inventan cualquier tipo de títulos honoríficos para ellos y sus allegados, al estilo Ceausescu, y en este caso se han dado a la tarea de restar méritos a la designación del papa Francisco, otorgando a su funcionario un título que la mayoría de los nicaragüenses sabemos no se merece.
Hay que recordar que Obando Bravo sufrió una repentina conversión y que desde entonces goza de los beneficios que da el acercamiento a las persona que ostentan el poder: es propietario de una de las universidades más onerosas en la historia de Nicaragua; es presidente de una Comisión de Paz y Reconciliación que a la fecha lo único que ha tratado de hacer es buscar el perdón de los nicaragüenses hacia sus patrones por las barbaridades cometidas por estos en su contra, por lo que devenga un jugoso salario; su protegido se ha convertido en inamovible en el CSE y los sacerdotes que de una u otra manera le muestran obediencia han sido bendecidos por las manos de sus patrones.
Lo más insólito del caso es que haciendo a un lado la humildad que un día prometió profesar, acepta gustoso este título de héroe nacional y agradece a los diputados de su patrón por tan “noble gesto”, olvidándose que nuestro Señor Jesucristo no buscó ser halagado por los opresores.
Que no nos sorprenda si esta nueva estrategia del gobierno lleva la intención de dividirnos entre seguidores de “Polito” y seguidores de Obando Bravo (y por consiguiente de sus actos) para sacar ventaja política a la ignorancia que desgraciadamente hemos demostrado durante muchos años, y de la que se ha aprovechado para estar donde está. Total, es experto en dividir lo que se propone, si no, pregúntenle a los políticos.
Francisco Javier Gutiérrez L.
Lucha contra narcotráfico
Los que nos encontramos pendientes de los diferentes medios de comunicación incluyendo LA PRENSA, vemos a diario la labor de la Policía Nacional en la lucha contra la erradicación del narcotráfico; grandes cantidades de estupefacientes, armas, bienes y muebles, son decomisados en nuestro país a diario.
Pero lo que no llegamos a ver es ¿qué se hace con lo antes mencionado? Los noticieros nacionales dan cobertura a cada operativo o quiebre realizado a los narcotraficantes y hacen ver que la Policía está trabajando al máximo para mantener la paz en nuestro país, sin embargo, también como ciudadana me preocupa para qué fin se utilizan las armas, bienes y muebles decomisados y aún más acción o procedimiento se realiza dentro de la Policía para desaparecer la existencia de la droga decomisada, solo conozco a grandes rasgos que luego de tener cierta cantidad se procede a quemar la sustancia, pero no es muy visible tal acto para la población.
Es probable que la población quede aun más satisfecha y tranquila si por lo menos una o dos veces a la semana se incluyera una nota donde podemos comprobar que el trabajo de las autoridades es tal y como se debe y algunos imaginamos como ideal para lograr finalmente que nuestra juventud deje de ser atormentada por tal problemática.
Violeta Rosales Sandino
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