Se quejan por mala atención

El movimiento de mujeres María Elena Cuadra reclama estudios médicos científicos, que revelen los daños que sufren las mujeres por la permanencia en las fábricas de las maquilas.

Existe una deuda pendiente en la atención a las obreras en fábricas de la maquila, dice movimiento María Elena Cuadra. LA PRENSA/ ARCHIVO

[doap_box title=»450,000 » box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

obreras es el estimado de obreras que laboran en la maquila en Centroamérica, que según Sandra Ramos, enfrenta similar problemática. En Nicaragua de 100,000 empleos en el sector un sesenta por ciento son mujeres.

[/doap_box][doap_box title=»Presentará agenda única» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

El movimiento de mujeres María Elena Cuadra recoge los diferentes aspectos en los que aún las obreras tanto en Nicaragua como en Centroamérica, no han obtenido respuesta a sus derechos para luego plasmarlos como una agenda única.

Y la misma abarca a mujeres organizadas como no organizadas e incluye desde demandas relacionadas con la salud, educación hasta acoso laboral , así como el impacto de la violencia que sufren en los hogares en la productividad.

La agenda única será presentada el 22 de febrero en el 16 coloquio de mujeres con motivo del veinte aniversario de esa organización.

[/doap_box]

Elízabeth Romero

El movimiento de mujeres María Elena Cuadra reclama estudios médicos científicos, que revelen los daños que sufren las mujeres por la permanencia en las fábricas de las maquilas.

Actualmente, dijo Sandra Ramos, dirigente de ese movimiento, cuando las obreras llegan a las clínicas previsionales con padecimientos como tos, asma o dolor de cabeza, los médicos únicamente les suministran aspirinas, pues no hay estudios que demuestren que esto puede ser secuela de la pelusa que llega a los pulmones de las mujeres.

Tampoco hay investigaciones que demuestren los estragos que ocasionan en los músculos, el trabajo repetitivo que realizan las obreras por permanecer agachadas o en posición fija.

A la fecha, tampoco hay cifras exactas de la cantidad real de las obreras que están enfermas. Ramos consideró necesario la existencia de un observatorio, así como entornos laborales más favorables al trabajo que las mujeres realizan. En Nicaragua únicamente existen unos dos médicos del trabajo y laboran para agencias de cooperación. Y aunque Ramos manifestó que la Universidad de León intenta preparar a profesionales en este campo, aún será insuficiente.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: