Lucydalia Baca Castellón
Durante el 2013 Nicaragua no alcanzó varias de sus proyecciones económicas, pero aún así el presidente del Banco Central (BCN), Ovidio Reyes, estima que el crecimiento de 4.6% que registró el Producto Interno Bruto (PIB) ese año demuestra “un desempeño económico positivo en términos generales” y mantiene metas de crecimiento de entre el 4.5 y 5% para el 2014.
5.6 % crecieron las RIB en el 2013, al alcanzar 1,993 millones de dólares y se prevé que en 2014 tenga un comportamiento similar, ya que se espera que la recaudación fiscal y los ingresos por exportación se estabilicen este año.
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Para el 2013 el BCN proyectaba un crecimiento incluso superior al 5%, pero la caída del precio de los principales productos de exportación provocó la reducción de los ingresos nacionales y que el crecimiento fuera moderado.
Según Reyes, el crecimiento del PIB estuvo determinado principalmente por la dinámica del sector construcción y el minero. También los servicios financieros registraron un desempeño positivo.
“No obstante, la generalidad de todas las actividades económicas fue positiva, incluyendo el sector agrícola que fue el que resintió la reducción del precio de los principales productos de exportación”, indicó Reyes durante la presentación del informe de desempeño económico del 2013.
DAN SEÑAS DEL EMPLEO
El informe también detalla que la tasa de desempleo abierto se ubicó en 5.3%. Este dato proporcionado por el BCN da “luces” de la situación del mercado laboral, desconocida desde hace varios años ante la falta de publicación de los datos de la Encuesta Continua de Hogares del Inide.
El BCN informó que los afiliados al Seguro Social crecieron en 8% y el salario promedio creció 7.4%.
Reyes reconoció que la baja en el precio de los productos de exportación afectó el ingreso nacional disponible, lo que redujo la demanda agregada. “Eso tiene un impacto en la demanda interna y en el gasto interno. Es por esto que el crecimiento fue más moderado”, explicó.
Sin embargo, Reyes insistió en que el daño pudo ser peor, pero la economía está desarrollando mejores mecanismos de absorción para estos choques internos.
En 2013 la Inversión Extranjera Directa (IED) alcanzó 1,358.4 millones de dólares, cuando el Gobierno tenía previsto llegar a 1,500 millones. Mientras que el déficit del sector público fue del 1% del PIB, provocado por la desaceleración de la recaudación tributaria.
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