Unas 50.000 personas se manifestaban este sábado en Moscú contra la «ocupación» de Crimea y la política del presidente Vladimir Putin, según una estimación de la AFP.
La manifestación, convocada por un colectivo de oposición, partió de la plaza Pushkin y llegó a la avenida Sajarov, donde se celebra un mitin.
Por otra parte, dos personas, un militante prorruso y un transeúnte, murieron durante la noche del viernes en Jarkov, al este de Ucrania, en un tiroteo entre nacionalistas radicales y militantes prorrusos, indicó este sábado una fuente policial.
Los militantes prorrusos trataron de entrar en un edificio donde había un grupo de personas que consideraban sospechosas de haber disparado el viernes contra manifestantes prorrusos, agregó la fuente, precisando que eran informaciones preliminares. Los ocupantes del edificio abrieron fuego, señaló la fuente, sin precisar si los prorrusos habían respondido.
Cinco personas resultaron heridas, entre ellas un policía gravemente, siempre según la misma fuente. Rusia reaccionó pidiendo a Ucrania que declare ilegales a los grupos nacionalistas. Los grupos nacionalistas, como Bandera, «deberían ser declarados ilegales por incitación al odio interétnico», declaró en la red social Twitter el ministro ruso encargado de Derechos Humanos, Konstantin Dolgov.
