Pozos comunitarios

Sentada en una silla de madera, viendo el horizonte, Juana Pastrana, de 87 años de edad, recuerda los tiempos en que acarreaba el agua en bestias, desde el ojo de agua del Zacatón, a varios kilómetros de Villa Camilo, comunidad del municipio de Cinco Pinos, en Chinandega.

Martha Vásquez

 

 

Sentada en una silla de madera, viendo el horizonte, Juana Pastrana, de 87 años de edad, recuerda los tiempos en que acarreaba el agua en bestias, desde el ojo de agua del Zacatón, a varios kilómetros de Villa Camilo, comunidad del municipio de Cinco Pinos, en Chinandega.

 

“Era difícil conseguir el agua. Nosotros llenábamos hasta el último galón de la casa para almacenar”, recuerda Pastrana.

 

Ahora, esta ciudadana recibe el agua hasta la pileta de su casa, gracias al miniacueducto por bombeo eléctrico que administra el Comité de Agua Potable y Saneamiento de Nicaragua, conocido como Caps, que funciona en su comunidad.

 

Este sistema de agua potable comunitario surgió en los años ochenta, pero carecían de marco legal, hasta que en 2007 la Asamblea Nacional aprobó la Ley de Aguas y en 2010 aprobó la Ley de Caps, que vendrían a reconocer y dar autonomía a los pozos y miniacueductos comunales.

 

Bajo este marco legal cinco organizaciones españolas se unieron bajo la iniciativa Paragua y desde entonces dan acompañamiento a los Caps de 17 comunidades de Chinandega, León, Jinotega y Managua.

 

El Caps de Villa Sandino en Chinandega es apoyado por Amigos de la Tierra, quienes han trabajado proyectos para mejorar la calidad del agua, como la instalación de clorificadores en los miniacueductos y las biojardineras para aprovechar más el vital líquido en estas comunidades áridas azotadas por largas sequías.

 

“Ahora es una gran bendición recibir el agua en casa, aunque en verano la racionalizan, pero la tenemos”, dijo Pastrana.

 

Álvaro Rodríguez, coordinador de iniciativa Paragua, expresó que han trabajado en la organización y legalización de los Caps, para que estos puedan acceder a beneficios contemplados en la Ley 722.

 

Por ejemplo, de los 360 Caps que apoyan, 248 ya están legalizados y 63 están en proceso.

 

Ahora legalizados, los Caps pueden acceder a préstamos en los bancos, pueden gestionar proyectos y negociar una tarifa eléctrica preferencial a como manda la ley, explicó Rodríguez.

 

En Salinas Grande, municipio de León, quien apoya los Caps es Ecodes, quien también forma parte del consorcio de iniciativa Paragua.

 

 

 

 

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