Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
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Costa Rica equipará a su Policía de Fronteras en medio de la intranquilidad de pobladores de la zona fronteriza con Nicaragua, generada por sobrevuelos misteriosos de helicópteros en una finca cercana donde las autoridades desmantelaron el año pasado un helipuerto que habría sido operado por el narcotráfico.
El Ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, dijo conocer las denuncias recientes de varios sobrevuelos de diferentes helicópteros que al parecer proceden de Nicaragua y anunció que en las próximas dos semanas, equipará con 100 vehículos a la Policía de Fronteras para incrementar el patrullaje terrestre, el cual es prioridad.
Zamora recalcó que una de las finalidades de reactivar este cuerpo policial en el año 2011, en medio conflicto fronterizo con Nicaragua, es para luchar contra el narcotráfico. Recordó que el año pasado en una finca fronteriza se desmanteló helipuertos al parecer operado por cárteles de la droga.
El Ministro adelantó que también se incorporarán 100 nuevo oficiales de policías, quienes junto a unos 150 más especializados en montañas; además de 12 lanchas especiales para navegar en pantanos.
Recientemente, según Zamora, dos helicópteros con equipamiento policial, luces de alto alcance e infrarrojas para misiones nocturnas, fueron destinados a la Policía de Fronteras.
Este equipamiento se da en medio de la intranquilidad de vecinos de al menos 7 comunidades fronterizas como Cutris de San Carlos, Crucitas, Chorreras, Chamorro, El Roble, El Carmen y San Vito; quienes han visto sobrevolar misteriosamente varios helicópteros.
Estos mismos sobrevuelos se observaron en esas localidades el año pasado pero luego dejaron de aparecer hasta finales de febrero y la semana pasada, cuando un helicóptero gris proveniente de Nicaragua se dirigieron a sitios donde la policía encontró campos de aterrizaje utilizados, al parecer, por el narcotráfico.
Los vecinos han observado helicópteros de otros colores, que al parecer suben o bajan “algo”, así como vehículos de doble tracción conducidos por desconocidos que preguntan en los poblados por los movimientos de la policía.
Las denuncias incluyen propuestas, también de desconocidos, de comprar fincas en la frontera, por lo que los vecinos sospechan que esos vuelos misteriosos podrían ser de narcotraficantes que operan en la zona fronteriza con Nicaragua, tanto en el norte como en el Caribe costarricense.