Bloomberg News y EFE
El MAG recomendó fertilizar campos, mantener animales en potreros y corrales con mejor agua, así como adaptarlos a suplementos alimenticios de bajo costo, como rastrojos de cultivos y caña de azúcar.
Para la producción agrícola, indicaron que es necesario plantar los cultivos con semillas de calidad, dar manejo adecuado a las plantaciones, un buen tratamiento del suelo, fertilización, control de malezas, plagas y enfermedades.
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El presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, Michael Healy recordó que en la ultima reunión que sostuvieron con representantes del Ineter les explicaron que será hasta en abril cuando se sepan las perspectivas climatológicas.
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“Este fenómeno provocaría una mayor vulnerabilidad en la próxima estación lluviosa (que va de mayo a noviembre), la cual tendrá una precipitación deficitaria, debido a que los veranillos pueden presentarse más prolongados”, dijo por medio de un comunicado el subdirector de la secretaría ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (Sepsa) del MAG, Erick Quirós.
La mayoría de los modelos coinciden en que a partir de mayo existe “una probabilidad mayor a 50 por ciento” de que se vaya a desarrollar El Niño, el cual consiste en un aumento periódico de la temperatura en la superficie del océano Pacífico, que llevan ese calentamiento a las costas.
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Los productores brasileños, que ya soportan la peor sequía en décadas, podrían tener que enfrentar un diluvio sobre los cultivos más grandes del mundo de café, azúcar y cítricos.
Es cada vez más probable que el país experimente en 2014 el impacto del fenómeno climático de El Niño, que puede resecar zonas de Asia y traer lluvias a Sudamérica, según Somar Meteorología con sede en Sao Paulo.
Esta situación climática probablemente será “breve”, amenazando los cultivos en la mitad del año, sin continuar hasta el verano brasileño, que comienza en diciembre, explicó el meteorólogo.
“Este año tendremos El Niño, pero es difícil decir cuál será su grado de intensidad”, dijo en una entrevista telefónica desde Lucas do Rio Verde, Marco Antonio dos Santos, agrónomo de Somar. “El mayor impacto lo veremos sobre los cultivos de café, caña de azúcar y naranja”.
AFECTACIONES EN EL MUNDO
El Niño afecta el clima en el mundo entero y puede alterar los mercados agrícolas en tanto los productores enfrentan una sequía o demasiada lluvia.
El fenómeno se produciría después de que un período seco en 2014 resecó algunas de las regiones productoras brasileñas. Los precios del café arábica, la variedad elegida por empresas como Starbucks Corp., aumentaron 58% en 2014. Los futuros del azúcar sin refinar y del jugo de naranja avanzaron 8%.
Los precios del café arábica alcanzaron un máximo en dos años de 209.75 dólares por quintal el 12 de marzo.
Los fondos de cobertura y otros especuladores están apostando a que los aumentos de precio continuarán. En la semana previa al 18 de marzo, los gerentes de cartera aumentaron sus apuestas a una recuperación del café hasta su nivel más alto desde 2010, y sus posiciones fueron las más alcistas en el azúcar desde noviembre, muestran datos del gobierno estadounidense.
APUESTAS AL CLIMA
“Algunas apuestas indican preocupaciones climáticas relacionadas con el hecho de que El Niño” hará subir los precios, manifestó en una entrevista telefónica Michael McDougall, responsable de la oficina de Brasil de Newedge Group, en Nueva York.
Los inversores se están adelantando con apuestas “peligrosas” a precios más altos, dado que es demasiado pronto para predecir cuál será la consecuencia del clima, dijo Sterling Smith, especialista en futuros de Citigroup Inc. en Chicago.
Los precios del azúcar cayeron 16% en 2013, y el café se desplomó 23% a raíz de la perspectiva de un excedente de reservas.
“El impacto sobre los cultivos podría ser mínimo”, dijo Smith en una entrevista telefónica. “No corremos un riesgo de quedarnos sin reservas”.
Si bien es “demasiado pronto” para predecir si habrá pérdidas en la producción, el exceso de lluvia durante el otoño y el invierno en el país podría significar más daños después de la sequía de este año, erosionando la calidad y los rendimientos de los cultivos, dijo Dos Santos.
Las lluvias intensas en regiones azucareras, donde un 90% de la cosecha es mecanizada, podría volver más lenta la recolección de los cultivos, dijo McDougall de Newedge. “Las máquinas no funcionan bien en los campos anegados”, agregó.
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