LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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El bonapartismo orteguista

Fernando Bárcenas

El orteguismo, como fenómeno de dominación, que incide regresivamente en el desarrollo de la nación, merece una caracterización científica por obra de la teoría política revolucionaria.

Los 54 funcionarios estatales con cargos vencidos, algunos de ellos con más de cuatro años de insolvencia jurídica, han permanecido en funciones por capricho del gobernante, mediante decreto del 3 de marzo del 2010. Al improviso, el pasado 28 de marzo, se ha convocado en la Asamblea Nacional la elección de los cargos vencidos, para culminar con los nombramientos, a mata caballo, antes de Semana Santa. Proceso expedito, ciertamente, gracias a que en la Asamblea, sobre un total de 92 diputados, Ortega cuenta con una aplanadora de 62 sumisos diputados sandinistas, por lo que este órgano legislativo se limita, únicamente, a ratificar órdenes que Ortega suele imponerle discrecionalmente.

A pesar de que Ortega dispone mantener en sus puestos a personajes particularmente corruptos, con tal elección el dictador cierra de un portazo la apertura que dejaba visible la falsa institucionalidad de este régimen (a fin de que dentro de cada institución todo siga como está).

Alguien, con ingenuidad, afirma que así se habrá restablecido la institucionalidad del país. Como si la forma y no el contenido fuese lo esencial en la estructura política de la sociedad. Basta que permanezca en su puesto Roberto Rivas, para que su enjuiciamiento sirva de consigna para una revolución.

La paradoja elemental o, si se quiere, el ridículo, es que el monarca absolutista intente volver constitucionalista el absolutismo.

El constitucionalismo, por principio intrínseco, es decir, por su propia naturaleza, históricamente desmonta el absolutismo. De tal forma, que lo que emane del poder en provecho propio, incluso por reformas a la Constitución, es anticonstitucional a priori. Y es causa legítima de rebelión contra tal poder de parte de los ciudadanos.

Desde la óptica de la oposición formal, pareciera que con la elección de funcionarios con cargos vencidos, una reivindicación de “gran peso” haya sido conquistada. Sin embargo, con dicha elección, Ortega antes que retroceder un milímetro ante la fuerza opositora, de hecho ha terminado por barrer todo vestigio de independencia, con base a pequeños puestos estatales. Los opositores parlamentarios, como un forúnculo, han sido reabsorbidos por la dictadura.

Con el argumento que en política no hay que dejar espacios vacíos, los opositores se colocan el birrete de capirote en la cabeza.

Guiseppe Tomasi di Lampedusa, escribe en el gatopardo: “Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie”. El gatopardismo corresponde tanto a la actitud del Cosep como a la de los opositores formales, que cínicamente se adaptan al modelo dictatorial de dominación, para conservar u obtener privilegios dentro de un Estado acogedor, cada vez más abrumado de serviles y corruptos.

¿Es una dictadura el régimen orteguista? Hay quien — por extraño que parezca— considera una torpeza llamarle así. Como si la dictadura deba alcanzar el valor de una fórmula química, que determine la proporción exacta de represión policíaca y de opositores políticos perseguidos y encarcelados. Una dictadura no es más que la pérdida de derechos formales para un sector social. De manera que admite distintas fases entre una supresión preventiva de derechos y una represión brutal, dependiendo del enfrentamiento entre las clases sociales, respecto a la contradicción en curso.

El orteguismo es un fenómeno en desarrollo y cambio. El bonapartismo, que le es propio, ha pasado del gobierno de una capa burocrática que, en nombre de los obreros y campesinos, se eleva encima de la sociedad, en los años ochenta; a una capa burocrática que en nombre de la oligarquía, a partir del 2007, se eleva en el poder por encima de la sociedad. Ahora, el bonapartismo orteguista, como aparato que reprime la movilización autónoma de las masas por reivindicaciones propias, incorpora al poder a los empresarios, evolucionando así, a partir de 2014, hacia una dictadura corporativa de carácter fascista.

El tripartismo es la forma ilusoria que asume la ideología rústica del fascismo en Nicaragua. Lo importante es percibir no solo el carácter de clase y las alianzas que sostienen al régimen de Ortega, en cuanto a la evolución del escenario de la lucha, que se trasladada fuera del parlamento en la coyuntura actual. El autor es ingeniero eléctrico.

COMENTARIOS

  1. Hace 8 años

    tratar de ver nuestra propia basura y acusar a otros que con su funcionamiento bueno o malo, pero que no tiene incidencia alguna en las realidades que Fernando se niega a ver en nuestro propio paisito

  2. fernando
    Hace 8 años

    ¿Y de donde saca el autor que el constitucionalismo desmonta el absolutismo?. Supongo que el autor se refiere al absolutismo político de un individuo imponiendo su voluntad a los demás pero, ¿acaso no hay absolutismo de una clase en EU?. ¿Acaso todo el andamiaje político de EU no perpetúa el poder de los grandes monopolios de EU?. Un minuto después del proceso electoral en que dos partidos postulan y eligen a quien quieren desde hace 160 años, la única voluntad que cuenta es la de los

  3. Ronaldo Monteleon
    Hace 8 años

    Bonapartismo-Orteguismo, es una pesima comparacion.
    Napoleon defendio a Francia de agresiones de las potencias extranjeras y le dio brillantes victorias; Wagram, Friedland, Austerlitz, Marengo, Borodino….Napoleon dio Gloria a Francia por que cree ud que los Franceses lo tienen enterrado en Les Invalides? Ortega encambio enluto’, humilla y llena de verguenza a Nicaragua. El Orteguismo es una version diluida del Estalinismo.

  4. Basta ya de pandillero$ delincuente$!!
    Hace 8 años

    Extraordinariamente Bella, es nuestra Nicaragua; que ha sido violada, secuestrada, vilipendiada; enganada, burlada y sometida por un grupo delincuencial a travez de la historia. Siempre ha sido un grupuzculo, el que sometio al resto de la poblacion; con beneficios exclusivos para esa mafia, en ese preciso momento de la Historia. Se llaman estos, timbucos, calandracas, conservadores, liberales, somocistas, aguerista, sandinistas, danielistas,… Todos estos tienen que ser eliminados. Basta Ya!!!

  5. silvio herrera
    Hace 8 años

    Que montón de expresiones y puntos de vista, escriben,..escriben y solo escriben. Daniel debe continuar manteniendo el costo 2.50 del bus para los que necesitamos este servicio (que somos la mayoría en este país), debe seguir enviando iniciativas a asamblea para que más personas tengan una vivienda digna (reforma a ley 667), continuar considerand muy importante las campañas de vacunación, continuar fortaleciendo el turismo, trayendo trigo barato, haciendo muchos puertos Salvador Allende et

  6. fernando
    Hace 8 años

    2. …el pueblo no tiene ni voz ni voto para controlar ni el presupuesto ni las decisiones importantes que toma el gobierno. En EU el poder no reside en el pueblo, reside en los grandes monopolios. Dá lo mismo si el presidente de EU es negro, blanco, rico, pobre, hombre o mujer. Todas sus decisiones son para beneficiar a los grandes monopolios del país. Al pueblo se le bombardea con propaganda que perpetúa esa farsa.

  7. solodigo
    Hace 8 años

    este fernando, anda perdido con sus ilustraciones, que ridiculas comparaciones, quien sabe donde vive en que planeta andara.

  8. Juan Mantilla
    Hace 8 años

    Mi Nicaragua querida!!! Naci bajo una dictadura, murieron los mas nobles nicaraguenses por derrocar y liberarnos de esa dictadura y ya mis 60 anos siento que morire dejando una dictadura peor a la habia cuando naci. Dios salve a Nicaragua.

  9. JULIO REYES
    Hace 8 años

    Que se puede esperar de Ortega que quiso implantar una estupida utopia en los 80, su mentalidad no ha cambiado en el fondo solo en la forma, lo dijo en cuba que solo deberia existir un partido, su mentalidad y de muchos a su alrededor esta cargada de absurdos ilusos queriendo inventar un sistema de gobieron estilo Socialismo XXI, solo asi se explica el accionar de la Chamuca, de Fidel Moreno y de la existencia de las turbas motorizadas no saben a donde van ni de donde vienen.

  10. fernando
    Hace 8 años

    Si nos basamos en la definición de dictadura que generosamente nos ofrece el autor, tenemos que concluir con que todos los gobiernos son una dictadura porque todos suprimen los derechos de una clase o sector social. En la época de Napoleón se suprimieron los derechos del rey y la nobleza de Francia, y se santificaron los de los comerciantes. Antes, en Nicaragua, los politiqueros parasitaban. y constitucionalmente monopolizaban el poder. ¿Era o no una dictadura la neoliberal?

  11. Hace 8 años

    que bien podria haber sdio 70, 80 0 90% de los votos, esa diferencia realmente no hubiese significado nada en el absolutism en que vivimos en Nicaragua, pero que Fernando quiere ver en otros actos pero no en el mismo que el existe y alaba hasta la saciedad como un autentico ejemplo de Democracia, y no hablemos de los que no han sido electos en el pais, y siguen alli, tan campantes por ordenes y decision autoritaria y absoluta del Sr. Ortega.Asi, que no es necesario atacar a otro pais, para no

  12. Hace 8 años

    Una notitta para Fernando, aprte de la eleccion del Presidente en los USA, la cual depende de los colegios electorales de cada estado, y no de la accion directa o indirecta de los monopolies, la eleccion de los representantes de la Camara alta y la Cmara Baja, queda en manos los votantes, de los estados que ellos representan, lo cula no se puede decir de un president que se eligio con un pobre 38% de los votos y se re-eligio a la canona y con la ayuda del presidente del CSE con un ridiculo 62%

  13. Marce
    Hace 8 años

    “Bonapartismo” es una categoría política que heredamos de Carlos Marx cuando, en El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, describió un tipo de régimen burgués que por sus actos se ubica, en apariencia, por encima de todas las clases, dice actuar en nombre de todas ellas, pero que “no puede dar nada a una sin quitárselo a otra”. Y hace referencia al asegundo bonaparte.

  14. Julio Larios
    Hace 8 años

    Buen artículo, Felicidaes.

  15. UN GOBIERNO INCLUYENTE !!
    Hace 8 años

    Excelente articulo.

    Para que lo entienda Silvio Herrera y demas lectores que gustan del paraiso socialista, es suficiente decirle que este maravilloso gobierno en su terca involucion marcha a su encuentro con la noche oscura de los 80 o las decadas sangrienta de los Somozas.

    En pleno siglo XXI no hay migaja social ni pactos sectáreos que sustituya la dignidad del ciudadano y la heterogeneidad del pueblo expresada en el respeto a las institucionalidad y pacifica convivencia.

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