Estos conceptos han girado sobre países y personalidades que dejaron hitos en la historia, como el caso de Roma, Mussolini y Nerón. Desgraciadamente para el mundo que es afectado por los déspotas que son discípulos de Hitler y Lenin, la actualización de todos estos elementos está carcomiendo la dignidad de los hombres y de las naciones y pareciera que el maligno que se disfraza de diferentes formas está ganando la batalla. Nos dirán que estamos impregnados de un derrotismo y pesimismo que se afianza en una mayoría de personas que ven los acontecimientos sin inmutarse, o sea que son “leseferistas” por naturaleza o porque están inmersos en la olla a medio hervir y que como la rana están a gusto sin avizorar el final que los exterminará.