Escritores nicaragüenses lamentan muerte de Gabo

Sergio Ramírez recibió una llamada de México, y aunque no se pudo comunicar, supo de qué se trababa. "¿Me llama por Gabo?", preguntó. "Sí, acaba de morir hace unos minutos".

Gabriel García Márquez. LA PRENSA/ARCHIVO

Tammy Zoad Mendoza

Recibió una llamada de México, y aunque no se pudo comunicar, supo de qué se trataba. Luego, vino la segunda llamada. «¿Me llama por Gabo?», preguntó Sergio Ramírez Mercado. «Sí, acaba de morir hace unos minutos».

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado, lamenta la muerte del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, a quien recuerda no solo como un maestro de la literatura, sino como su amigo. “Como expresé antes, públicamente, estoy afligido, desolado. Aunque él ya estaba muy mal, uno nunca espera que esto le pase a los amigos, pero como bien me decía cada vez que moría un amigo en común: Ahora se están muriendo los que antes nunca se morían», reconoce el escritor nicaragüense.

Por su parte, la escritora Gioconda Belli, se expresó a través de Twitter. “Se murió el héroe más grande que ha tenido América Latina, hizo más por nosotros que Bolívar, Martí, Sandino: nos unió en una identidad reconocible”, escribió desde su cuenta. «Ave Gabo! Triste nos quedamos sin vos en este inmenso Macondo», agregó más tarde.

RELACIÓN FRATERNA

Sergio Ramírez Mercado mantuvo una relación fraterna con el escritor colombiano. “Cada vez que nos encontrábamos retomábamos aquellas pláticas que habíamos dejado inconclusas. Literatura, cine y por supuesto, política», comenta. En 1977 Sergio Ramírez visitó Bogotá para pedirle a García Márquez intercesión con el presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, conseguir su apoyo con la lucha antisomocista. Desde entonces, entre letras y política, los lazos de amistad entre ambos se mantuvieron hasta ahora.

Gabriel García Márquez visitó Nicaragua en 1980, para celebrar el primer año de la revolución sandinista, esa sería la primera de varias visitas al país que también mencionaría en su novela Cien Años de Soledad y del que escribiría el reportaje «Asalto al Palacio», acerca de la Operación Chanchera en agosto de 1978. «En los últimos años era cortante con el tema de Nicaragua, solo me decía que se sentía estafado, que le habían vendido una revolución y que esto era otra cosa», confía Ramírez Mercado.

Gabriel García Márquez murió este jueves en su casa de México, país en que vivió desde 1961. El autor de «El Coronel no tiene quien le escriba», «El amor en los tiempos del cólera» y «Cien años de Soledad», redujo su participación en actividades públicas en 1999, cuando le diagnosticaron un linfoma.

«Miguel de Cervantes y Gabriel García Márquez son los grandes maestros insuperables, irreemplazables, cuya obra no puede ser copiada, sin embargo son como esa estafeta que todo escritor debe perseguir», dice Ramírez Mercado.

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