José Adán Aguerri
El déficit de infraestructura de Nicaragua encarece los costos y limita la inversión. Las principales deficiencias en infraestructura se observan en energía e infraestructura vial y portuaria.
La energía es esencial para el desarrollo. Una de las importantes variables que analizan los inversionistas es la disponibilidad de energía y el costo de la misma.
El alto costo de energía reduce la rentabilidad y limita la adopción de tecnologías intensivas en capital. La elevada dependencia de los hidrocarburos para la producción de electricidad en Nicaragua mantiene la incertidumbre en los costos de generación y nos mantiene con alta vulnerabilidad externa.
De hecho las estadísticas de CEPAL a mediados del 2011 mostraban que la tarifa industrial y comercial de Nicaragua era las más cara de Centroamérica.
Es por ello que en marzo pasado desde Cosep actuamos rápidamente en asegurar que los grandes consumidores no se vieran afectados por una decisión que afectaba el acceso de estos a la compra de potencia a precios de mercado en el mercado de ocasión. Esta decisión no solo nos quitaba competitividad con la región sino que ponía en riesgo la preservación y la generación de empleos.
Ante esta solicitud el INE respondió autorizando a Enel para que venda esta potencia a los grandes consumidores por un periodo de un año e indicando que en ese periodo se debe discutir, revisar y diseñar una política tarifaria más integral y promotora del desarrollo.
Esta decisión del INE no solo la acompañamos, partiendo de que el sector privado energético debe ser parte integral de este proceso sobre la política tarifaria, sino también de que en conjunto con las autoridades debemos revisar y diseñar la política energética que tenga como objetivo desarrollar una mayor generación de energías renovables que nos permita no solo aumentar su disponibilidad y reducir los costos sino de poder convertirnos en un país exportador de energía.
Aunque también continuaremos buscando el acceso a energía barata como el carbón y el gas natural.
Sobre la política energética hoy destacamos los avances que ha habido alrededor de eliminar completamente los problemas de abastecimiento de energía; el cambio de la matriz energética que se ha venido dando con la participación de la inversión privada (ya hay épocas del año que la generación de energía renovable alcanza el 65 % y el promedio anual ya es de un saludable 50 %); y las mejoras en el acceso a la electrificación de la población que se ha incrementado de un 50 % hasta cerca de un 70 %.
Este tema lo destacamos de manera especial porque el acceso limitado a la energía genera condiciones de vida precarias, y afecta la productividad y el crecimiento económico de manera directa e indirecta.
Más aún cuando vivimos en un país que según el Ministerio de Energía tiene un potencial energético renovable de biomasa y de energías hidráulica, geotérmica y eólica de hasta 16 miles Gigavatio hora, lo que equivale a más de cinco veces el consumo que se factura en el país. Nicaragua tiene por desarrollar más del 90 por ciento de este potencial.
La política energética debe responder decididamente a la reducción de pérdidas técnicas y no técnicas. Las pérdidas totales se estiman alrededor del 20% de la generación inyectada al sistema eléctrico. El robo de electricidad desvía cuantiosos recursos que encarecen el costo de la energía. La legislación y la regulación deben trabajar en alcanzar este objetivo. El gobierno debe acompañar con una firme decisión política de atacar el problema del fraude, y debe mantener una permanente supervisión sobre la empresa concesionaria.
Otro tema es la política de subsidios que mantiene la tarifa eléctrica congelada para los consumidores iguales o menores a 150 kilovatios hora (casi el 80 % de los clientes totales). Hay que promover en estos consumidores incentivos que disminuyan el consumo durante periodos de alto costo de generación. También hay que promover mayor eficiencia energética, a través de la concienciación y el armado de esquemas de incentivos que induzcan el ahorro de energía en otros sectores.
En Cosep seguiremos impulsando el cambio de matriz energética, así como la eficiencia del sistema. Lo anterior resultará en mayor desarrollo para el país. El autor es presidente del Cosep.
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