Como si te encontraras en pleno verano en puerto de mar o viendo a los gondoleros de Venecia con sus camisetas horizontales o verticales a rayas rojas o azules intercaladas con blancas, nuestro hogar puede vestirse de estampados rayados en dos tonos o de varios.
Butacones, los tradicionales orejeros, o los heredados de la abuela, ideales para un rincón de lectura vienen muy bien y aportan luminosidad si frente a la estantería-biblioteca el estampado es de coloridas rayas en tonos ocres combinados con pimentón.
En los dormitorios amplios las butacas son también habituales y un lugar ideal para imprimir carácter, si mantiene en ropa de cama y ventana colores plenos que inviten a la relajación. Mezcle con ellos un universo de líneas de tonos semejantes.
Hay espacios para dormir más informales en los que mil rayas cubren almohadones, fundas de edredón y colchas.
La firma Ikea propone tonos intensos para las habitaciones de los niños que transforman el dormitorio en un lugar no solo de descanso sino también de diversión, optimismo y energía.
Las áreas de tertulia o bajo la mesa del comedor son habituales las alfombras para ofrecer calidez. Paniker apuesta por las rayas intensas, pero tampoco descartan la sobriedad en las líneas del suelo.
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