Saúl Martínez y Mabel Calero
El oleaje intenso inició más temprano. Este lunes a eso de la 1:15 P.M. inició la actividad inusual en las cosas del Pacífico de Nicaragua. Dos calles permanecen cerradas, una en Padre Ramos y otra en Jiquilillo (Chinandega), debido al aumento en el nivel del mar.
Las autoridades municipales no han reubicado a los evacuados que permanecen en casas de amigos cercanos. Los negocios instalados a la orilla de la costa han sido afectados por el nivel, poco común, de las olas en estos últimos días.
Nueve familias evacuadas por la municipalidad de El Viejo, en el occidente de Nicaragua, cuatro autoevacuadas, así como restaurantes afectados en Corinto, son el resultado del fuerte oleaje que desde hace algunos días se reporta en zonas del Pacífico.
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En El Viejo unas veinte familias no se movieron de sus sitios al considerar que “el oleaje se da siempre, es natural”.
“En 16 años veo esta gran altura de olas, soy de sangre fría cuando veo oleajes pero estas sí me asustan. Año con año reforzamos zona por zona y el agua socava, de hecho unos clientes que se fueron me dijeron que le ponga atención a esa parte posterior porque aseguran que se movía por debajo, aquí hay cinco negocios”, mencionó Claudia López, dueña del Costa Azul.
En ese restaurante hay daños en dos vigas, el techo y quiosco, falta revisar el muro por debajo.
Wendy Traña, propietaria del restaurante El Peruano, manifestó que las pérdidas rondan los mil dólares en el muro de barandas, piso, gradas y techo.
Traña pidió apoyo de la municipalidad para que les permitan una gracia de tres meses y utilizar ese dinero en las reparaciones.
En Pasocaballos el fuerte oleaje se alzaba sobre el dique de protección de rocas. Un mil pescadores guardaron las redes y no faenaron.
En el caso de Carazo, los pescadores salen a alta mar por turno. Se vigila la zona costera de La Boquita, Casares, Huehuete y Tupilapa. Martín Fletes, responsable de Defensa Civil, dijo que este fenómeno se da cada año con el movimiento lunar. “Los dueños de restaurantes y los pescadores ya manejan la situación, lo ven normal, por eso no hay preocupación, lo único es que están siendo afectados porque las olas llegan hasta los negocios”, dijo.
HAY QUE PREVENIR
Ineter informó que “los oleajes que se vienen percibiendo en Honduras y el Golfo de Fonseca en Nicaragua, están relacionados con fuertes vientos procedentes del Pacifico Sur, y con el surgimiento del Fenómeno del Niño”. Indican que es un fenómeno temporal que puede durar horas e incluso días.
“No se esperan olas mayores de 9 a 10 pies, sin embargo, pueden incrementarse en número, velocidad y altura durante la pleamar (la noche)”, agrega el comunicado.
“El Ineter, Dirección de Vigilancia Climática, recomienda la prevención responsable y protectora a todas las personas, familias y comunidades de las zonas costeras del Pacífico, a bañistas, surfistas, buceadores, puertos, y a todos los que habitan, trabajan, o visitan las playas, esteros, bocanas o desembocaduras de ríos”, recomiendan en el comunicado.
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