Josue Bravo
Corresponsal/Costa Rica
Costa Rica oficializó el otorgamiento de matrículas y posterior legalización a estudiantes menores de edad extranjeros que apliquen para una carrera técnica en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), derecho que este país les había negado, violando convenios internacionales a favor de la niñez y adolescencia.
Esta semana los jerarcas del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y la Defensoría de los Habitantes (DHR), firmaron un protocolo de coordinación interinstitucional que permita la matrícula y posterior regularización migratoria de adolescentes inmigrantes.
La firma es el resultado de dos años de esfuerzo que inició la Asociación Merienda y Zapatos, representada por el sociólogo Carlos Sandoval García, con el acompañamiento cercano del Servicio Jesuita para Migrantes Costa Rica (SJM), para incluir al sistema educativo a esta educación.
Anterior a la firma de este convenio las personas menores de edad extranjeras que no estuvieran regularizadas, es decir que no contaran con una residencia legal, no podían acceder a los programas de formación que ofrece el INA en todo el país; lo cual violentaba el Código de la Niñez y la Adolescencia y la Convención Internacional de los Derechos del Niño y la Niña.
“La firma de este convenio es parte de las labor de integración y protección de los Derechos de los Niños y las Niñas migrantes, que realiza la Dirección General de Migración”, indicó Kathya Rodríguez Araica, Directora General de Migración.
El convenio, vigente desde el lunes 28 de abril, establece que el INA como institución educativa registrada ante la Dirección General de Migración, ejerce el papel de facilitadora de la información y tramitología entre la persona menor de edad y las autoridades migratorias.
Las solicitudes de regularización migratorias que se realicen dentro de este convenio son para permanecer en el país en condición de estudiante y está dirigido para jóvenes extranjeros entre los 15 y los 18 años.
Migración aclaró que este convenio no contempla las solicitudes de permisos de trabajo para los jóvenes, que de necesitarlos deberán gestionarlos por las vías establecidas por la legislación migratoria.
La lucha no fue fácil, pues inicialmente Sandoval encontró negativa de autoridades del INA, quienes fundamentaban que la falta de matrícula a esta población era en apego a la legislación migratoria nacional que lo prohíbe.
Sandoval argumentó que el INA contaba con presupuesto para atenderlos y que el principio de legalidad cubría a estudiantes menores extranjeros por medio del Código de la Niñez y Adolescencia.
El INA es una institución autónoma que capacita y forma profesionales en el país. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Inec), en Costa Rica viven 287 mil 766 nicaragüenses y representan el 74,6% del total de inmigrantes residentes; calculado en 385 mil 899 extranjeros.
De esa cantidad de nicaragüenses, el 9.5 por ciento no tiene estudios, el 48.9 por ciento primaria, el 35.1 por ciento secundaria y el 6.5 universitaria. Se desconoce la cantidad de nicaragüenses menores de edad sin estudio.
“Que el Instituto Nacional de Aprendizaje haya abierto sus puertas a personas menores de edad que no cuentan con un estatus migratorio, fue un cambio que se dio gracias a la voluntad de diferentes actores institucionales y al seguimiento de organizaciones de sociedad civil”, indicó el SJM.
“Este importante logro nos recuerda que tenemos el enorme desafío de mantenernos monitoreando el cumplimiento de derechos humano y también exigirlos cuando haga falta, caso contrario corremos el riesgo de perderlos o nunca ver materializado su cumplimiento”, añadió.
