Eduardo Cruz
El presidente de la Comisión de Gobernación de la Asamblea, el opositor Luis Callejas, conoce los pormenores sobre cómo los diputados del Frente Sandinista (FSLN) están fraguando la aprobación de una nueva ley de la Policía.
En esta entrevista, Callejas reconoce que es necesaria una nueva ley para la Policía, pero advierte que tal como está dictaminada dará control absoluto al presidente inconstitucional Daniel Ortega sobre la institución policial y la convertirá en una herramienta más para mantenerse en el poder.
¿Qué es lo malo que está ocurriendo con este cambio de ley de la Policía?
Hay un cambio en el mando jerárquico. (El presidente) tendría unas funciones que probablemente se preste a la manipulación de la institucionalidad de la Policía.
Anteriormente el presidente ejercía su mandato a través del Ministerio de Gobernación, que es el que hacía las coordinaciones con las diferentes instituciones y la Policía para llevar a cabo las políticas de seguridad, que son, según la Constitución, mandato del presidente.
¿Qué diferencia puede haber en que esté mediando el Ministerio de Gobernación o no, si de todas maneras el Ministerio de Gobernación le obedece al presidente?
(En) las legislaciones modernas los mandos militares están bajo control civil, para evitar abusos. (El control) se hace a través de un ministerio, en el caso del Ejército a través del Ministerio de Defensa y la Policía a través del Ministerio de Gobernación. Lo que te deja esto (nueva ley de la Policía) es una injerencia completa del presidente. Antes (el presidente) nombraba a la comisionada general y ella organizaba sus respectivos mandos, ahora (ella) no solamente no los nombra, los nombra el presidente. Esta ley implica que si el jefe de la Policía tiene un problema con un subordinado, tiene que pedirle al presidente que lo despida, ya no lo hace la jefa de la Policía, tiene que hacerlo el presidente de la República. Si hay desobediencia en el mando de la Policía, al jefe o jefa de la Policía, tiene que pedir autorización al presidente para despedirlo. Eso te va a traer como consecuencia lógica problemas en la cadena de mando.
Antes había temor de que la Policía o el Ejército desconocieran al presidente, pero ahora ¿el temor es que se va a sujetar demasiado?
En las democracias nunca deben estar los cuerpos armados directamente (sujetos) al presidente, para evitar eso, porque así se genera clientelismo, si mi jefe inmediato es el presidente y ya no tengo un escalafón, de cinco años aquí y después voy de retiro, sino que queda a voluntad del presidente quién se va y quién se queda, eso te va a generar clientelismo.
¿Qué es lo peor de esta nueva ley?
Tenés ese artículo dos, que prácticamente limita la libertad de expresión de todos los nicaragüenses y, dos, la jefatura suprema del presidente sobre la Policía. Creo que son dos temas esenciales, uno de derechos humanos y otro que conlleva, y con la historia nicaragüense de que hemos tenido policías partidarias, a que esto se convierta de nuevo en policía partidaria, que creo que en la práctica y por experiencia propia ya se han venido realizando actividades en las cuales la Policía deja o no investiga por asuntos partidarios.
Como presidente de la Comisión de Gobernación, ¿qué incidencia tiene usted en esa ley?
Ninguna. La Comisión está compuesta por 14 miembros, de los cuales diez son del Frente Sandinista y cuatro no. Por ejemplo, en la consulta nosotros exigimos que fuera más amplia porque es una ley que le compete a todos los nicaragüenses y debió haberse consultado más ampliamente dentro de la Comisión. La posición fue radical, aquí no hay consulta, vamos a ceder que venga uno, que fue el Ieepp (Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas), como dádiva porque (según los sandinistas) el único que tenía que llegar ahí era la Policía.
¿Quiénes hicieron esta imposición?
La bancada del Frente Sandinista. Filiberto Rodríguez es el responsable de las obediencias de los diputados del Frente Sandinista. Dice Filiberto que la orden que tiene es que si él no firma nadie firma y es severa la llamada de atención a quien se le olvida eso.
¿Qué implica el hecho de que hubo una consulta tan pobre?
La Policía, por sus funciones, está siempre confrontada con Derechos Humanos. No se consultó absolutamente a nadie de Derechos Humanos y todos los días hay conflicto tanto con los reos como con los ciudadanos que se sienten intimidados, para poder abrir caminos de comunicación, facilitar y brindar transparencia y otros aspectos.
¿A quiénes más se debió haber consultado?
Al Cenidh. La Procuraduría de Derechos Humanos, Omar Cabezas en este caso. Gremios que están bien sujetos a esto, como la Policía voluntaria. La mitad del territorio del país no lo cubre la Policía directamente, lo cubre la Policía voluntaria. Y en esta nueva ley dice que para contratar policías voluntarios, que normalmente son pagados por terceros, no por el Estado, se va a consultar a la comunidad. Nosotros estamos claros y estamos sabidos que últimamente comunidad significa estructuras partidarias del Frente Sandinista. Y ni siquiera ellos fueron consultados. Todo mundo habla del modelo proactivo, preventivo, comunitario de la Policía. En esta ley solo hay tres líneas respecto a eso.
¿Ha hablado con la primera comisionada Aminta Granera sobre esta ley?
Solo el día de la consulta. Le expuse mis temores de esta sumisión de la Policía al ejecutivo. Le dije que en la Ley 228 (actual ley policial) se incluía que no se podía estar haciendo proselitismo político dentro de la institución y esa prohibición fue levantada con esta ley (la que se va a aprobar), ¿qué significaba eso? Yo he llegado a delegaciones policiales que parecen casas de campaña del Frente Sandinista. La comisionada Granera me dijo que ellos son profesionales y que van a seguir trabajando con el mismo profesionalismo. No sé qué significa eso.
Me decía que el artículo dos de la nueva ley habla de la prohibición de investigar y que eso solo le va a corresponder a la Policía y podría afectar al periodismo de investigación…
A todo el periodismo, no solo al de investigación, porque es muy amplio lo que dice ahí, que ninguna persona, natural o jurídica, puede llevar a cabo actividades de investigación privada o cualquier otro acto que vulnere los derechos constitucionales y la privacidad de las personas. Cuando se hace verdadero periodismo investigativo entrás en la privacidad de las personas.
¿No es contradictorio con el precepto constitucional de la libertad de buscar información?
¿Pero cuándo se ha respetado en este país la Constitución? (Ortega) hizo una reforma constitucional para legalizar todas las violaciones a la Constitución.
¿Hacia dónde lleva este cambio de ley?
El peligro mayor es la pérdida de la institucionalidad y el profesionalismo de la Policía y que se convierta de nuevo en una policía partidaria. Aquí va a haber policía del orteguismo, esta no sería la policía de los nicaragüenses. Específicamente de Daniel Ortega.
Usted ha hablado de cambios que se le han hecho al dictamen a espaldas suyas…
A mí me presentaron el dictamen que fue introducido a primera secretaría. Revisando el dictamen hay una serie de situaciones que groseramente se contraponen con la Constitución. Se empezaron a identificar para ser discutidas. El siguiente que recibo ya viene corregido, no se corrigió en la Comisión. ¿Quién autorizó esta corrección?
¿Qué puede hacer usted en ese tipo de casos?
Denunciarlo. Por ejemplo, el perímetro de seguridad del presidente comenzó con 300 metros, ya lo quitaron. Ahora queda a discreción de la Policía.
¿Cómo se siente usted en ese papel que está jugando?
Ridículo. Sin embargo, por lo único que medio sostenemos el sistema es que si no estuviéramos nosotros, nadie se daría cuenta de esas trampitas que afectan a terceros, como dejar en el aire la expresión pública.
¿Por qué causa tanto ruido lo del perímetro de seguridad?
Si vos pasás por esa casa, hay retenes por todos lados, no es por la casa, ya la casa es una fortaleza, hay una tapia como de cinco metros (de alto) con torres por todos lados. Ya tienen un perímetro bastante amplio. Ahora desde la Fosforera te están deteniendo y hay barricadas. ¿Cuántos ciudadanos viven ahí? ¿Cuántos negocios hay ahí?
Ya se han reportado robos ahí…
Y violaciones también. Dentro del perímetro la misma (guardia de) seguridad, ¿no violaron a una menor con deficiencias mentales? Y no he sabido yo qué pasó.
¿Qué se proponen con esta nueva ley policial?
Esto no va dirigido a detener la lucha contra el narcotráfico. Esto va dirigido a detener las aspiraciones de un pueblo a tener una República y garantizar la permanencia de Ortega en el poder, el poder absoluto, y garantizarse que pueda ordenar represiones a aquellos que se contraponen al poder absoluto.
¿Será que hay algún temor a que se subleven las fuerzas armadas, en este caso los policías?
No me cabe duda que dentro de la Policía hay gente que está molesta. Mucho de lo que va en este dictamen, la Policía lo conoció a posteriori.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A
