AFP
Al menos 17 personas murieron este domingo en Irak debido a la explosión de un coche bomba seguido de un ataque suicida contra las oficinas de un partido kurdo y de un inmueble de las fuerzas de seguridad, informó la policía.
Las explosiones en la ciudad de Jalawla, al norte de Bagdad, también dejaron 50 personas heridas, dijo el capitán de policía Farhard Rifat.
El coche bomba estalló cerca de una oficina del partido Unión Patriótica del Kurdistán, del presidente iraquí, Jalal Talabani, y de una sede de las fuerzas de seguridad kurdas, dijo Rifat.
Cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar de los hechos, un suicida entró en la sede de la formación kurda y detonó los explosivos que portaba.
La ciudad multiétnica de Jalawla forma parte de los territorios del norte de Irak que los dirigentes del Kurdistán iraquí quieren integrar en su región autónoma, a lo que se oponen las autoridades centrales de Bagdad.
Ningún grupo ha reivindicado por el momento la autoría de estos ataques, aunque el modus operandi es el que emplean habitualmente los insurgentes sunitas en Irak.
La inseguridad es uno de los principales problemas de Irak, donde la violencia se cobra la vida cada día de media de más de 25 habitantes. En total, más de 4,300 personas han muerto en los ataques desde el comienzo del año, de los cuales más de 900 en mayo.
Las autoridades atribuyen esta espiral de violencia a factores externos, sobre todo a la guerra en la vecina Siria. Pero numerosos diplomáticos y expertos afirman que se debe principalmente al descontento de la minoría sunita, que se considera marginada.
