LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Humberto Belli Pereira

UUna petición que no puede ignorarse

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no de los señalamientos más sorprendentes del documento que los obispos presentaron a Ortega recientemente es que en algunas escuelas públicas se propaga un currículo contrario a la familia. “Desde nuestra fe”, escribieron en el inciso 7, “consideramos grave e indebido que se esté imponiendo en algunos centros educativos la enseñanza de la llamada “ideología de género” opuesta al plan de Dios Creador y “a las diferencias dadas por la naturaleza humana”.

La veracidad de esta denuncia la comprobé personalmente hace dos años al ver, en el salón de profesores del Instituto Benjamín Zeledón, en Managua, un póster que proclamaba la libertad sexual absoluta y el “derecho” de hombres y mujeres a escoger su género. Que sea esta la enseñanza que oficialmente avala el Estado en la educación pública es verdaderamente alarmante. El cardenal Antonio Cañizares llamó la ideología del género como “una de las más insidiosas y destructoras que puedan pensarse, en cuanto para ella, no existe naturaleza ni verdad del hombre”.

Efectivamente, para los proponentes de esta ideología no existen identidades, ni comportamientos sexuales naturales o morales. El ser humano puede hacer de sí mismo y de sus relaciones, lo que él quiera. Por eso hablan de “derechos reproductivos”, de la pluralidad de opciones sexuales. Su agenda educativa es que los jóvenes aprendan que son libres para elegir ser varones o mujeres —con el contenido subjetivo que ellos mismos hayan dado a esos términos— y cambiar de decisión cuantas veces les plazca. Igual que vean al matrimonio como una opción más, de igual valor que la cohabitación sin compromisos o las relaciones ocasionales.

Ante el activismo de esta ideología los obispos han propuesto una alternativa interesante, incluso de corte liberal, por cuanto no pretende imponer desde el Estado un credo o moral determinada: “Que se dé igual oportunidad en las escuelas y universidades a la enseñanza de la doctrina moral católica, inspirada en la Revelación y la Doctrina de la Iglesia”.

Los obispos piden, sencillamente, que se permita a los estudiantes escuchar una visión alternativa; aquella que cree que hay comportamientos e instituciones “naturales”, en el sentido de acordes con la vocación biológica y social del ser humano, y de que hay comportamientos morales, que dignifican y ennoblecen al ser humano, a la par de otros inmorales, que lo denigran.

La presentación de distintas visiones sobre estos temas permitiría a los estudiantes una elección más inteligente, libre e informada. Ellos podrían escuchar a expositores, como el ingeniero Fernando Bárcenas, quien escribió recientemente que “no hay(…) argumento alguno que pueda demostrar que una forma de familia (basada en el matrimonio cristiano o basada en la indisolubilidad del vínculo conyugal) sea superior a las demás alternativas de convivencia familiar, como pretende obstinadamente el doctor Belli”. —También podrían escuchar a estos obstinados que alegan lo contrario— no solo en círculos religiosos, sino también en la comunidad sociológica.

Pues sería realmente incoherente que un Gobierno que se dice “cristiano y solidario” y que promueve Purísimas, nacimientos y árboles de Navidad, cierre las puertas de sus centros educativos a quienes, desde su perspectiva cristiana o de la ley natural, exaltan el matrimonio y la sexualidad vivida en un contexto de una relación comprometida y estable entre hombre y mujer, mientras las abren a quienes proclaman como conquista el amor libre, la transexualidad, el sexo sin compromisos y la temporalidad de las relaciones familiares.

La repuesta de la pareja presidencial a esta petición de los obispos será otro importante test de sus principios y su sinceridad. El autor es sociólogo. Fue ministro de Educación.

COMENTARIOS

  1. Silvio
    Hace 7 años

    No sea ridiculo, Mr. Belli. El hecho de que se reconozcan los derechos humanos de las mujeres y las minorias no significa que se le este quitando ningun derecho a usted o a cualquier otra persona. El asunto con «derechos» es que son universales, indivisibles, interrelacionados e interdependientes.

  2. Carlos Adolfo Zeledon Zelaya
    Hace 7 años

    las escuelas en nicaragua son de corte Laico, la educación publica es de corte laico, así que eso usted puede exigirlo en los colegios de corte cristianos, pues eso es una falta de respeto para las persona que no son cristianas y que profesan otra religionario.

  3. pepe aviles
    Hace 7 años

    Ahora este señor es un gran comentarista dueño de la verdad y en aquellos tiempos que fue ministro de educación, no se le miro nada de la iluminación que tiene en estos momentos de su vida

  4. Hace 7 años

    la educacion desde los tiempos que yo la recuerdo en el pais era «LAICA», y en los unicas esuelas, institutos donde esto no era applicable eran en todos aquellos centros que eran regentados por grupos religiosos, ya fuesen estos Catolicos o Bautistas. Asi, de queestamos hablando aqui?

  5. fernando
    Hace 7 años

    Yo no creo que sea necesario educar a nuestros jóvenes en los valores católicos tradicionales; después de todo, la postura tradicional de la iglesia católica con respecto a la sexualidad y la familia, es la que ha sido fomentada en nuestro país y nuestra cultura por generaciones. Sería como volver a lo mismo. Coincido con el ingeniero Bárcenas en su apreciación de que no hay ninguna evidencia de que los valores católicos sean mejores que ningún otro. ¿Porqué fomentarlos entonces?

  6. Hace 7 años

    Me parece excelente el artículo. La familia, los niños, los valores, están siendo atacados por la doctrina del new age, y que se ha infiltrado sigilosamente en todas las instituciones, y promovida desde diversos ángulos. Cuando los paradigmas, por aberrantes que sean, tomán fuerza, todo parecerá normal, aunque no lo sea.
    Solo no estoy de acuerdo en que, para justificar esa destrucción, se promueva una doctrina religiosa en las escuelas, que practica unicamente una parte de la población.

  7. monina
    Hace 7 años

    que le importa a Ortega lo que los obispos quieran o digan!!

  8. Ariel
    Hace 7 años

    Blah, blah, blah, blah, blah….

  9. Observador
    Hace 7 años

    Hay un principio básico, fruto de las luchas liberales: el del «Estado Laico». Este principio debe ser respetado. Si no es así, tendríamos que retroceder a la inquisición o a la guerra de los cristeros, como se dio en España o México en su tiempo. Toda doctrina religiosa, o educación religiosa, debe ser en el hogar o en la iglesia, nunca en la escuela. Veamos hacia adelante no hacia atrás.

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