AFP
Un tribunal de Bangladesh condenó a muerte a ocho islamistas por un atentado con bomba que en 2001 mató a diez personas durante las celebraciones de año nuevo en la capital del país, Daca.
«El ataque quería desestabilizar el país y que cundiera el pánico», consideró el juez Ruhul Amin al leer la sentencia en el tribunal de la ciudad vieja de Daca.
El líder del grupo ilegalizado Harkat-ul-Jihad al Islami (HuJI), Mufti Abdul Hannan, es uno de los ocho condenados a la horca por atacar las celebraciones que consideraban como contrarias al Islam.
El juez también condenó a otros seis acusados a cadena perpetua por detonar las dos bombas cuando miles de personas celebraban el primer día del Año Nuevo bengalí el 14 de abril de 2001.
