Martha Vásquez
El ucraniano Vladimir Zhaprorzhit Sergeencha admitió haber trasladado 91 óvulos de cocaína en los intestinos porque supuestamente lo llevaba para su esposa que padece de cáncer y es la droga que le disminuye el dolor.
“Fue mi decisión mis compañeros de viaje desconocían lo que yo llevaba”, dijo el acusado durante la audiencia de juicio, tratando de salvar a su compañero Merorin Ivanovich, quien también está acusado.
La juez suplente Miriam Guzmán, declaró con lugar la declaración de admisión de hechos del extranjero y prosiguió a la audiencia de debate de la pena donde el fiscal Rodrigo Zambrana y el procurador penal Francisco Mairena pidieron seis años de prisión por traslado de droga, porque no vieron atenuantes ni agravantes de la pena.
Mientras la defensa pidió un año de cárcel porque considera que la admisión de hechos es un punto a favor. También alegó la falta de antecendentes penales del acusado, pero esto no es considerado porque es extranjero, de paso por el país.
Según la acusación del Ministerio Público, los procesado fueron capturados el 6 de marzo en el aeropuerto internacional Augusto C. Sandino, cuando fueron identificados por la técnica canina, pero no les encontraron droga en las maletas, por lo que los trasladaron al hospital Carlos Roberto Huembes. Ahí les realizaron placa de rayos X.
Vladimir Zhaprorzhit Sergeench tenía objetos extraños en el estómago y le dieron sesenta cc de laxante y al día siguiente a las 6:20 a.m. expulsó 18 paquetes ovalados envueltos en látex transparente y a las 10:04 a.m. expulsó 72 paquetes, para un total de 91 óvulos que pesaron 365.4 gramos de cocaína, según prueba de campo.
Para el otro ucranianio el proceso judicial continuará, dijo judicial.
