Alcides “Casco” Martínez no veía claridad en su vida íntima entre hombre y boxeador. Entrenaba por compromiso, y la ilusión de ser campeón se le había evaporando o simplemente se había alejado de su realidad. Ahora se enrumba a México con un entrenamiento monumental de tres meses, para enfrentar al campeón del mundo de las 105 libras del CMB, Osvaldo Novoa (13-4-1).
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“Yo sé que le voy a ganar, el mexicano es muy desordenado, y puedo aprovechar sus bajones de manos para noquearlo, porque te lo aseguro que desde el inicio me verán tirando golpes sin parar”, indicó Martínez (12-2-8).
El muchacho que tendrá en su esquina a Sergio González, el mismo entrenador de los “Gemelos” Alvarado, tiene una oportunidad incalculable. Aunque ir a México para retar al campeón sorpresivo, porque destronó al chino Xiong Zhao Zhong por nocauts, cuando no tenía casi probabilidades, se convierte en una moneda al aire, a pesar de que técnicamente “Casco” es muy superior, pero el empuje del azteca lo convierte en una maquinaria que no deja de lanzar golpes.
“Mañana (hoy) saldremos a las 6:40 a.m. y a diferencia de la vez de Panamá, donde me mandaron solo, iré con mi apoderado y entrenador”, mencionó el púgil.
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