Diego Godín es un especialista en resolver los partidos decisivos. El defensor uruguayo marcó de cabeza el gol que le dio la Liga al Atlético de Madrid y por la misma vía el tanto que tuvo a los colchoneros a segundos de conquistar la Liga de Campeones. Su romanticismo con el gol lo trasladó a la selección de Uruguay al meter ayer con el hombro el gol de la victoria 1-0 sobre Italia que clasificó a los charrúas a octavos de final. Los uruguayos pasaron de segundo por detrás de Costa Rica que con su empate 0-0 contra Inglaterra se reafirmó como el líder en el grupo D, el de la muerte. Los uruguayos se medirán a Colombia en octavos y los ticos ante Grecia