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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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Leónidas Tapia Sánchez

Brasil y la Copa Mundial de Futbol

Ha iniciado la vigésima Copa Mundial de Futbol (Football o Soccer) Brasil 2014, y la segunda que celebra este país desde 1950 (año del famoso Maracanazo). Aproximadamente más de tres mil quinientos millones de personas podrán disfrutar en todo el planeta del Mundial según sondeos de la FIFA, ya que solo en Sudáfrica 2010 cerca de tres mil millones de personas alrededor del mundo vieron por lo menos un minuto de dicho evento. En Brasil 2014 se espera un incremento sustancial en dicha cifra.

En Brasil el futbol es tradición y cultura, por lo que llamará poderosamente la atención el rol que juegue la selección “carioca” en la Copa. Verbigracia, Brasil ha ganado cinco veces el Mundial y ha participado en todas sus ediciones. También convergen una gran cantidad de países pertenecientes a las distintas confederaciones mundiales, con sus jugadores, quienes son lo más llamativo, ya que solo el hecho de verlos jugar aumenta inmensamente los “ratings” de audiencia y por ende las ganancias para las empresas patrocinadoras mediante la colosal estrategia de “marketing” realizada.

Coyunturalmente existe descontento de algunos sectores de la población brasileña, la cual reclama porque considera que los costos del evento son excesivos en comparación a los beneficios que traerá al quinto país más grande del mundo. Para analizar este fenómeno es necesario observar el costo-beneficio que dicho certamen y la realidad social de este país sudamericano.

Según datos periodísticos, la inversión total en el Mundial de Futbol por parte del Estado brasileño es de aproximadamente diez mil millones de dólares. Ahora bien, tomemos en cuenta que a pesar de dicho costo, las ganancias solamente en turismo crecerán en un ochenta por ciento y se generarán 3.5 millones de empleos temporales, asimismo el país ostentará de una mejor infraestructura en estadios, entre otros beneficios.

También la FIFA obtendrá ganancias aproximadas de cuatro mil millones de dólares entre contratos publicitarios y derechos de transmisión de los partidos.

Es aceptable que muchos sectores sociales se opongan a la realización del Mundial, ya que sienten que tanto dinero invertido (por parte del Estado) es superfluo, y que se debió invertir en construcción de escuelas, hospitales, albergues, entre otros, que actualmente son necesarios en Brasil, país de 200 millones de habitantes y con un PIB per cápita aproximado de 12 mil dólares anuales, según el FMI.

Las protestas contra el Mundial de Futbol son causa de la inexorable desigualdad y pobreza que subyuga a parte de la población de Brasil, el cual irónicamente es la primera economía de Latinoamérica y el primer productor mundial de naranjas, café y carne bovina. La gente que sale a protestar no necesariamente está en contra del Mundial, porque Brasil es un país futbolero por antonomasia. La gente encuentra el momento histórico, adecuado y coyuntural para dar a conocer su descontento social contra un Gobierno que no ha cumplido a cabalidad con los programas sociales que beneficien a la mayoría.

Es lamentable tal situación porque el Mundial de Futbol de la FIFA es el evento deportivo más importante, debido a la popularidad global que este deporte ha alcanzado. Esperemos que dicho torneo se lleve, a pesar del descontento de algunos sectores, en relativa calma y que gane quien lo merece, todo en pro de la buena andanza del balompié mundial. El autor es abogado y docente universitario.

 

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