Los aficionados y jugadores de la selección de Brasil lloraron ayer la clasificación a los cuartos de final de la Copa Mundial. La Selecao sufrió para imponerse 3-2 a un aguerrido Chile en penales y dejó muchas dudas. El paral izquierdo de la portería de Julio César, figura del partido al tapar dos penales, salvó dos veces a Brasil de la eliminación: en el tiempo extra Mauricio Pinilla (120 minutos) reventó el larguero y desde los 11 pasos Gonzalo Jara, autor del autogol que le abrió el marcador a favor de Brasil, estrelló sus disparo en el paral. Su suerte puede acabar ante la flamante Colombia de James Rodríguez.