Muchos países llamados antes “tercermundista” ahora “socialistas del siglo XXI”, entre estos Nicaragua, están viviendo una crisis económico-financiera que no es jugando, pero el Gobierno y las élites sociales de la izquierda populista y sus socios de la derecha político-económica y partidaria, dicen que estamos bien. Sin embargo, cuando leemos los adornados y pasmódicos informes estadísticos de las instituciones gubernamentales, bancarias y financieras públicas y privadas, como ironía, hacen ver a Nicaragua como un paraíso económico-financiero, que con solo frotar la lámpara de Aladino
raflá, ya están resueltos los problemas. “El problema no es ser vivo, es creer serlo y terminar peor” reza un dicho, por lo que el Gobierno y las élites económico-financieras, tienen la obligación de que el pueblo sepa la verdad de la situación.