Núñez agregó que este Gobierno ha venido “afinando su sistema de represión”, donde lo hacen de manera muy sutil, de manera económica”.
“Amenazan a los empleados públicos con despidos si no apoyan actividades del partido, afectan a los negocios a través de las instancias gubernamentales, interfieren en el entorno social, por lo que la población prefiere no opinar que pelearse con un sistema que lo puede afectar de múltiples formas”, dijo Núñez.
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Tania Sirias
Nicaragua es un país donde la población entiende muy bien de políticas, sin embargo, ahora temen expresarse abiertamente, ya que están siendo “espiados” por los Gabinetes de Familia y los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), dijo la directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia.
La última encuesta de Opinión Pública de América Latina (LAPOP, siglas en Inglés) reflejó que la mitad de los nicaragüenses “se cuida” cuando habla de política.
Núñez de Escorcia dijo que esto es resultado del control que realiza el régimen dictatorial del presidente inconstitucional Daniel Ortega.
“La gente está muy clara que los están vigilando por lo que hablan, pero además que los espían por sus actos. De esto dependerá si reciben beneficios de los programas sociales del Gobierno o incluso mantenerse en un empleo en el Estado”, lamentó la defensora de los derechos humanos.
QUITARSE EL YUGO
El vicejefe de la bancada del Partido Liberal Independiente (Bapli), Alberto Lacayo, comentó que hay temor de parte de las personas que disienten con el régimen orteguista, pero que es necesario “que la población se exprese, ya que será la única forma de quitarse el yugo”.
El opositor opinó que los partidos están llamados a ser los primeros en desmentir, denunciar y promover situaciones para que la población vuelva a expresarse sin temor.
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