Carlos Jirón
Especial para LA PRENSA
Desde hace varios años, los usuarios de la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados de Nicaragua, (Enacal) en la ciudad de León, han enfrentando un severo déficit en el servicio de agua potable.
Los clientes de Enacal, no solo tienen que levantarse durante la madrugada para almacenar un poco de agua para los oficios del hogar, si no que muchas veces se desvelan en espera un servicio que no llega a las viviendas.
Al amanecer no tienen agua en los grifos, la empresa cortó el liquido, sin avisar lo suficientemente, tal circunstancia ocasiona serios trastornos a los ciudadanos, desde el baño, hasta la preparación de la comida y no se diga en materia higiénica.
Los clientes de Enacal en León dicen estar cansados por los constantes desvelos. Las autoridades de Enacal en ese departamento justifican el déficit de agua potable, debido a la falta de racionalización de parte de los usuarios y otras veces culpa a Disnorte por la suspensión de la energía eléctrica, lo que no permite echar andar los pozos y por esas circunstancias tampoco hay agua.
Pero existe otro mal aún más delicado que tiene la ciudad de León, es que las conductos y la misma infraestructura de los pozos ya cumplieron su vida útil y eso hace que en todo momento, por cualquier suceso, se rompan las tuberías y entonces cierren las llaves para reparar los daños, dejando a la población sin el servicio de agua.

Los técnicos de Enacal hacen milagros para remendar y muchas veces innovar aparatos indispensables para la producción y distribución del agua.
La crisis de falta de agua se ha visto empeorada en la segunda semana de julio, sobre todo porque se menciona que sufrieron desperfectos varios equipos para la producción de agua. Según el delegado departamental de la institución, Ignacio Zamora, los dispositivos tienen que ser comprados fuera del país o su adquisición tiene que pasar por un proceso de licitación establecido por la Contraloría General de la República. Mientras tanto, los pobladores de León no disponen del servicio de agua y tendrán que esperar varios días para la instalación de los equipos y poder obtener un poco más de agua.
Tendrán que sufrir los efectos que genera la falta del vital líquido en los hogares, sin que hasta hoy se implemente una estrategia de la institución para amortiguar las consecuencias.
Las autoridades de Enacal, a partir de la crisis por falta de servicio, no dan la cara a la población leonesa, y ante la consulta de los medios de comunicación locales, expresan no estar autorizados para brindar información al respecto.
La población se pregunta a diario, cómo es posible que Enacal, no disponga de un eficiente servicio de agua en la segunda ciudad de importancia de Nicaragua y que dispone del mejor manto acuífero del país.
Expertos consultados afirmaron que el problema es falta de inversión del gobierno central en la ciudad de León, pues se necesitan más pozos, equipos modernos de producción de agua, asimismo el cambio de cañerías y personal técnico calificado para el mantenimiento de las redes de agua, porque ha crecido el número de habitantes en la ciudad.
Los técnicos de ésta empresa siguen trabajando con los equipos antiguos, muchos de ellos aun admiten innovación, otros tienen que ser descartados. Cabe mencionar que el exalcalde sandinista Manuel Calderón, dijo en su momento que las tuberías de aguas eran un atentado contra la salud del pueblo de León, porque las tuberías eran tan viejas que suponía filtración con las cañerías de aguas servidas, aunque el mismo delegado de Enacal en el departamento, Ignacio Zamora, niega los señalamientos de Calderón.
Es notorio señalar que en la misma administración edilicia del exalcalde Manuel Calderón se buscaron recursos en el exterior con el propósito de cambiar todo el sistema de red del servicio de agua potable, sin embargo, funcionarios de Enacal ahora expresan que dicha red se encuentra en buenas condiciones.
