El momento mágico del Juego de las Estrellas anoche en Minnesota se vivió cuando Derek Jeter, el carismático torpedero de los Yanquis, fue reemplazado en el shortstop y el público de pie le ofreció una ovación tan grandiosa como su carrera. Jeter tuvo una despedida perfecta en el partido, al conectar dos hits en dos turnos y realizar una estupenda atrapada, en duelo ganado por la Liga Americana 5-3 a la Liga Nacional. Más información