LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

por Webmaster La Prensa

Merian y el valor de la solidaridad

La fotografía en la que aparece el papa Francisco saludando cariñosamente a Merian Ibrahin, quien carga en los brazos a su pequeño hijo, ha recorrido el mundo como una gráfica y emotiva demostración del valor de la fe, la esperanza y la solidaridad.

Juan Velásquez Molieri

El fenómeno del futbol

El futbol es un deporte universal cuya difusión y afición aumenta y un negocio cuyos volúmenes de generación empresarial es imposible de cuantificar. Estos se multiplican y resuelven el bienestar de millones de personas.

Luis Sánchez Sancho

Los césares y el cesarismo

Un viejo amigo, lector de LA PRENSA y por supuesto de esta columna, me ha sugerido escribir sobre los césares de la antigua Roma: “Para ver si de alguna manera son comparables con lo que hay ahora en Nicaragua”, me dijo.

Edmundo Jarquín

Asomados al abismo

La generalizada condena a la brutal criminalidad del ataque a la caravana que regresaba de la celebración del 19 aniversario de la revolución sandinista no ayuda a recuperar las vidas que se perdieron en el salvaje atentado, pero debería ayudar a prevenir que otras vidas se pierdan por el escalamiento de la violencia, ya sea de naturaleza política o común, esto es asociada a actividades criminales que no tienen origen político.

Magdalena de Rodríguez

Hoy La Concordia es otra cosa

A mediados del siglo pasado, La Concordia era un pueblito de 102 casas y de unos 1,000 habitantes. El único vehículo de acceso, el de herradura. No tenía servicio de agua potable. Las familias acomodadas se proveían de agua trayéndola de El Chorro, la primitiva fuente de los fundadores, en depósitos de madera que llamaban cojinillos, transportados por bestias generalmente mulares. Los menos afortunados la traían en tinajas de barro que las mujeres cargaban. A las seis de la tarde el pueblo dormía en las tiniebla, salvo algún hachón de ocote de alguien que transitaba como alma en pena. La escuela que funcionaba en lo que fuera el cabildo, ahora desvencijada casona era elemental, con dos maestras. Para estudiar la primaria las familias pudientes, o esforzadas, enviaban a sus hijos a la escuela de San Rafael del Norte. El bachillerato era un sueño. Los únicos bachilleres éramos mi marido y yo, que abandonamos la facultad de derecho para casarnos por amor. La gente me miraba recién llegada con una especie de incrédula curiosidad y yo me conformaba con todo, soñaba, leía y escribía.

Alfredo González Holmann

Drogas sin restricción

Hace años, padecí de hipertiroidismo, me causaba nerviosismo e insomnio, visité al médico, me recetó dos pastillas: Tafil y Dormicum.