Lucydalia Baca Castellón
El afán por dar valor agregado a los plátanos, papaya y otras frutas que producían —para con ello mejorar sus ingresos y elevar su nivel de vida—, impulsó a los veinte socios de la Cooperativa Multisectorial de Productores de Frutas de Rivas (Coofrutari de RL) a instalar una planta de procesamiento, que actualmente convierte unos 40,000 plátanos mensuales en tajadas crujientes empacadas. Pero a partir de las próximas semanas incrementará en un 200 por ciento su producción.
Coofrutari nació en 1997 y para el 2005 los socios habían reunido 60,000 dólares que junto a 90,000 dólares más que les donaron el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) permitieron construir y equipar la planta procesadora.
“La idea original era de una planta de desarrollo rural concebida para tres líneas: plátano, frutas y vegetales. Pero el tiempo fue dando el producto estrella que ahora es el plátano. Aunque no descartamos retomar las otras dos líneas. Planeamos procesar pulpa y concentrado de frutas y hacer vegetales encurtidos”, dice Doris López Leal, presidenta de Coofrutari y gerente de la planta procesadora.
Los socios de la organización en conjunto cultivan unas 250 manzanas de plátano, papaya y hortalizas. Y desde que arrancó el proyecto comprobaron que vender parte de la producción procesada evitaba las pérdidas que genera la caída de los precios que registra como consecuencia de la sobreoferta durante los picos de las cosechas.
Sus teléfonos son 8590-8678 y 8372-9902 y el correo electrónico: [email protected]
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“Se perciben más ingresos y eso mejoró la calidad de vida de nosotros y mejoró la imagen de Rivas, porque esta es la primera planta de procesamiento de plátano de la ciudad”, manifiesta Alex Baldelomar, tesorero de la cooperativa.
Sin embargo, las cosas no fueron fáciles. Aunque cumplieron los trámites para obtener el registro sanitario de los productos y registraron la marca Pacifrut, conquistar el mercado no fue fácil. Eso los llevó a ofrecer el servicio de maquila. Así entraron con sus tajadas fritas a la cadena de supermercados La Colonia bajo la marca Economax. De igual forma están en una gran cantidad de tiendas de conveniencia y minisúperes bajo la marca D’ La Granja.
Pero los obstáculos no han desanimado a los socios de Coofrutari. Establecieron una alianza con seis cooperativas de la zona que participan junto a ellos en el Programa de Fortalecimiento de Cadenas de Valor (Procaval) que financia el FIDA. La planta compraría a estas cooperativas su producción de plátano. Y con eso se espera que la producción crezca paulatinamente, de los 40,000 plátanos que procesa cada mes a unos 120,000. Eso significaría pasar de producir unas 10,000 bolsas de tajadas de 250 gramos cada una, a producir unas 30,000 bolsas.
SERVICIO DIVERSIFICADO
Seguirán ofreciendo el servicio de maquila a las empresas que atienden actualmente y otras que lo soliciten; y el excedente de la producción esperan colocarlo en las tiendas de Walmart (supermercados Palí y La Unión), supermercados La Colonia, PriceSmart, tiendas de conveniencia y minisúperes de todo el país bajo su propia marca: Pacifrut.
Para lograrlo han preparado un plan de marketing con el apoyo del programa Impulsa tu Empresa, de TechnoServe. Según López, no descartan que una vez que consoliden las tajadas Pacifrut en el mercado nacional, retomarán la idea de procesar pulpa y concentrado de fruta y de encurtir vegetales.
Que sus productos crucen las fronteras para conquistar mercados vecinos también está entre las metas de estos pequeños empresarios, ya que su objetivo es garantizar la compra de la producción a un precio justo a más productores de la zona y contribuir a la generación de empleo.
Actualmente ofrecen diez puestos de trabajo fijo en la planta, entre los del personal administrativo y las mujeres que se encargan de lavar, pelar, cortar, freír y empacar el producto.

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