telecomunicaciones
Ing. Hjalmar Ruiz Tückler*
Las empresas de telecomunicaciones prestadoras de servicios y fabricantes están innovando continuamente, para incorporar y utilizar como soporte un conjunto heterogéneo de tecnologías de red e infraestructuras desplegadas originalmente para servicios, tales como transporte y energía. Se trata de rentabilizar redes incorporando elementos de red adicionales de costo marginal que posibiliten nuevos servicios y aplicaciones.
Las redes que empiezan a ser utilizadas intensivamente dada su cobertura en los ámbitos urbanos y rurales son las redes eléctricas. BPL (Broadband over Power Lines) es la tecnología más reciente que utilizan las líneas eléctricas para crear redes de telecomunicaciones y proporcionar servicios de banda ancha y de alta velocidad, logrando constituir un mundo de infraestructuras en donde convergen los servicios eléctricos y los servicios de telecomunicaciones.
Organismos como el ETSI, la FCC y el IEEE han realizado esfuerzos de estandarización para este tipo de redes y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) cuenta con dos normas (recomendaciones G.9955 y G.9956 del UITT), que facilitarán la puesta en marcha de aplicaciones de red inteligente sobre redes eléctricas.
Es
tas dos recomendaciones constituyen la norma mundial G.hnem relativa a las comunicaciones por líneas eléctricas de baja frecuencia (9-500 kHz) para medidores inteligentes, sistemas de gestión energética, dispositivos eléctricos inteligentes, sistemas avanzados de recarga de vehículos eléctricos, la automatización del control y la domótica.
Las normas G.hnem se refieren a aplicaciones tales como la automatización del abastecimiento, la infraestructura de cómputo avanzada, la gestión de la demanda, las telecomunicaciones red-hogar, la gestión energética del hogar/edificio, la domótica, y las comunicaciones vehículo-red y vehículo-estación de recarga.
En los sistemas tradicionales de suministro eléctrico, la generación, el abastecimiento y el consumo de electricidad son simultáneos y, por consiguiente, el control y gestión de la oferta y demanda no son óptimos.
Las nuevas normas constituyen el vínculo esencial entre las redes eléctricas y de telecomunicaciones, y permiten que las empresas de servicio público supervisen y controlen mejor la red tanto en sus aplicaciones tradicionales de distribución de energía como en las nuevas aplicaciones asociadas a las telecomunicaciones.
Las recomendaciones describen lo que es una plataforma ideal para aplicaciones de red inteligente porque considera las líneas eléctricas como un medio de comunicación que depende directa y completamente del control de las compañías eléctricas.
La telecomunicación por líneas eléctricas aprovecha la infraestructura alámbrica existente, por lo que el costo de instalación de un canal de comunicación se reduce considerablemente. G.hnem admite protocolos de uso generalizado como Ethernet, IPv4 e IPv6, por lo que las redes inteligentes basadas en G.hnem pueden interconectarse fácilmente con redes IP.
Según Malcolm Johnson, director de la Oficina de Normalización de las Telecomunicaciones de la UIT, las normas G.hnem ya aprobadas se pueden aplicar a escala mundial y están listas para dar un impulso necesario a la tecnología de telecomunicación por líneas eléctricas, posibilitando adicionalmente la prestación de un servicio eléctrico eficiente.
Este tipo de tecnología ofrece a los clientes otra alternativa de servicios y a las empresas formas de rentabilizar las inversiones en infraestructuras, en tanto obtienen importantes ingresos por la prestación de servicios de telecomunicaciones y de valor agregado a la red eléctrica.
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