Nectalí Zeledón
Llegó a Nicaragua hace 58 años y dejó huellas por donde pasó: educación y deporte. Juan Bautista Arríen, vasco de nacimiento, nicaragüense por elección, falleció ayer en un hospital capitalino después de batallar contra un cáncer.
Arríen fue hospitalizado el 23 de julio, tras pasar dos meses y medios en la Habana, Cuba, tratándose un cáncer que ayer le arrebató la vida a los 83 años de edad.
Maestro de generaciones, Arríen fue nombrado vicerrector de la UCA en 1968 y asumió la rectoría ocho años después. Su especialidad fue la educación y en esa labor estaba ligado a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
En su perfil en la página web de la UCA, destaca un doctorado en filosofía, licenciado en Teología y varios estudios especiales sobre educación y filosofía.
Además de ser un educador, Arríen fue sacerdote jesuita y futbolista. De niño vistió la camisa el Athletic de Bilbao español y de grande se puso la de la UCA, club con el que ganó invicto el Campeonato Nacional de Primera División de 1968.
Después inmortalizó su nombre en el Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense, tras formar parte de la Selección Nacional de Futbol que le ganó 2-1 al equipo argentino Estudiantes de la Plata en 1966.
Arríen deja un legado imborrable en la educación y deporte nacional. Fue una referencia en ambos. Descanse en paz.
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