El tifón Halong, el 11º de la temporada, abandonó este lunes el archipiélago nipón, donde dejó diez muertos, decenas de heridos y cuantiosos daños, según los medios locales.
Degradado a tormenta tropical este lunes por la mañana por los servicios meteorológicos japoneses, Halong se dirigía hacia el norte del mar del Japón (mar del Este, para Corea) en dirección a la costa oriental rusa.
Las autoridades japonesas mantienen la alerta en el norte del país ante los riesgos de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Según la televisión pública NHK, Halong ha dejado al menos dos muertos y 86 heridos. El diario Nikkei dio un balance más alto de 10 muertos en siete prefecturas, dos desaparecidos y un gran número de heridos, tomando en cuenta las personas que murieron en accidentes por las lluvias.
Se encontró, entre otros, el cuerpo de un iraní en Ibaraki (norte de Tokio), y de tres mujeres en las regiones de Sakai, Himeji y Takamatsu (oeste).
En la provincia de Wakayama (suroeste), los guardacostas seguían buscando a un hombre desaparecido el domingo mientras practicaba surf en el océano Pacífico.
Una persona seguía desaparecida también en Kioto.
Halong llegó en la mañana del domingo a la principal isla del archipiélago japonés, Honshu, acompañado de lluvias torrenciales y de ráfagas de más de 160 km/h.
El tifón había tocado tierra cerca de Aki, en la prefectura de Kochi, cuatro horas antes, y continuaba su camino hacia el noreste.
Más de 300 vuelos fueron anulados el domingo y alrededor de 500 el sábado. Miles de veraneantes quedaron bloqueados en pleno comienzo de las vacaciones estivales en Japón.
