Roy Moncada y Dorling López
Rodeado de alegres promesantes y bajo una lluvia inesperada, Santo Domingo de Guzmán retornó ayer a su morada en Las Sierritas, luego de su peregrinaje de todos los años, que desata el fervor en Managua.
En el regreso del santo no se reportaron incidentes fatales, pero sí una persona muerta por accidente de tránsito en la ruta donde horas después pasaría la imagen venerada por muchos religiosos. El ciudadano fue atropellado cuando intentaba cruzar la Carretera a Masaya.
El despliegue policial fue notorio en el cierre de las fiestas de la capital puesto que 1,500 efectivos fueron asignados. Desde antes que iniciara el viaje de regreso de la diminuta, pero famosa imagen, los uniformados estuvieron atentos ante posibles alteraciones que podrían ocasionar las personas que aprovechan la fecha para tomar licor sin medida.
Sin embargo, los mismos policías protagonizaron una escena de violencia con los cargadores del santo propiamente en la entrada de “Minguito” a su morada. El resultado fue una persona herida en la cabeza.
Los bomberos y miembros de la Cruz Roja Nicaragüense acompañaron la festividad desde la iglesia Santo Domingo, en Managua, hasta Las Sierritas, reportando atenciones por insolación y una por explosión de un cohete en la mano.
Entre la multitud que bailaba al son de los chicheros, caminaba como guía de la procesión Jorge Muñoz, párroco de Las Sierritas, quien manifestó que los feligreses no deben de esperar hasta agosto para celebrar a “Minguito” y por tal razón invitó a que visitaran su templo.
“Los invito a que peregrinen todo el año, el verdadero devoto de un santo lo visita todo el año. No es posible que solo la gente de Las Sierritas lo presencia, lo cuida y va a misa. Creo que es una debilidad muy grande de nosotros”, dijo Muñoz.
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