Lucydalia Baca Castellón
La innovación es uno de los mecanismos que, entre otras cosas, permite que las empresas se adapten a las nuevas exigencias del entorno para que puedan sobrevivir. Y aunque muchas la siguen viendo como un trofeo difícil de alcanzar, esta debe convertirse en parte de su quehacer diario. Sin embargo, para lograrlo se debe trabajar mucho.
Así lo asegura Rowan Gibson, quien ha escrito dos libros sobre innovación y considera que esta debe ser una más de las capacidades que contribuyen a conseguir el éxito, tal como lo hacen la calidad o el servicio que se le ofrece a los clientes. Basado en la experiencia de empresas nacionales y extranjeras que han convertido la innovación en una más de sus capacidades, Gibson aclara que esto no sucede por una elección.
“En muchos de los casos es el resultado de un esfuerzo de muchos años para incorporar la innovación dentro de la cultura gerencial. Esto por supuesto es lógico. Los aspectos como calidad y servicio al cliente no suceden por sí mismos tampoco. Estas capacidades necesitan ser construidas sistemáticamente y luego manejadas y nutridas por gente responsable día tras día, año tras año. Sin embargo, muchos líderes de empresas parecen considerar que la innovación es de alguna manera diferente de otras funciones de sus negocios”, advierte.
Para el consultor internacional, que este viernes impartirá una charla sobre innovación en el país, no basta con hablar de la importancia de la innovación o lanzar una competencia de ideas. Hay que estar dispuesto a invertir tiempo, dinero y esfuerzo, en construir esta capacidad, incorporarla en la organización y hacerla sostenible en el tiempo. Aquí explica qué se necesita para lograrlo.
¿Qué condiciones básicas necesita una empresa para innovar con éxito?
Tenemos que comprender que la innovación no es magia. Si vamos a trabajar en innovación, esto tiene que involucrar a la organización entera e integrar todas sus funciones claves: liderazgo, recursos humanos, finanzas, informática, etcétera. Esto es porque la innovación necesita ser dirigida y manejada a nivel organizacional. Se requiere personal que tenga libertad de trabajar en nuevas oportunidades de crecimiento, necesita financiamiento y soporte, tiene que ser habilitado por la infraestructura de IT (Tecnología de la Información por sus siglas en inglés), para que todos, en todas partes puedan sumarse al esfuerzo. Por lo tanto, debe existir liderazgo, infraestructura gerencial, procesos sistemáticos y herramientas facilitadoras, gente que necesita ser inspirada, incorporada, entrenada e incentivada, mecanismos culturales, valores que deben ser compartidos de manera común y deben existir indicadores para seguimiento comparativo.
¿Qué rol juega la innovación en el futuro de las organizaciones?
Donde no hay innovación, no hay crecimiento. La innovación es la fuerza conductora central en la economía, y de hecho lo ha sido por miles de años. Es por esta razón que actualmente hay muchas noticias acerca de “Innovación Económica”. Y lo que es cierto a nivel macro es igualmente cierto a nivel micro. Las compañías prosperan y crecen cuando innovan, —en productos, servicios, procesos, tecnologías, estrategias de mercadeo, experiencias de marcas, estructuras de costos o modelos de negocios—. Y se estancan y eventualmente mueren cuando dejan de innovar.
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Fue solamente a través de la innovación que Apple creció de la nada a fines de los noventa para convertirse en la compañía más valiosa del mundo. —Amazon, Google, Facebook, Nike, Starbucks, Virgin Group, han construido emporios increíbles a través de la innovación—. Pero lo contrario también es cierto. Cuando dejas de innovar, tu crecimiento se detiene. Apple no es la poderosa empresa de crecimiento que solía ser bajo el liderazgo de Steve Jobs. ¿Por qué? Porque la innovación parece haberse estancado. No estamos viendo ninguna nueva idea disruptiva gestándose en la compañía. Entonces, en muchas formas, la innovación es crítica para el futuro de los negocios de una organización. No es solamente una cuestión de crecimiento, es también una cuestión de renovación.
¿Se requieren muchos recursos económicos y humanos para innovar?
Realmente no. Ciertamente no tanto como muchas compañías piensan. Nuevamente, si vamos hacia atrás y pensamos acerca del meteórico crecimiento de Apple, tenemos que recordar que Steve Jobs y su equipo no tuvieron los más grandes recursos para innovar. En realidad, cuando ellos vinieron con su IPod original y la tienda de música de iTunes, fue en la mitad de la recesión, por lo tanto, los recursos eran algo escasos. Y comparados con Apple, ha habido innumerables organizaciones con mucho más altos presupuestos de I&D. Por lo tanto, la innovación no necesariamente tiene que ver con altos presupuestos, es más acerca de grandes ideas y de la habilidad de tomar exitosamente esas ideas de la mente hacia el mercado.
¿Dónde es más necesario innovar?
Deberíamos estar usando el poder de la innovación y la ingenuidad humana para resolver los problemas más apremiantes del mundo, pobreza, enfermedades, acceso a agua potable, etc. Y existen esfuerzos en ese sentido para hacerlo, Bill Gates, Bill Clinton y otros han estado profundamente comprometidos en esta clase de proyectos. Y Google hace algunos trabajos de innovación significativos relacionados con la posibilidad de disminuir y quizás aún detener el proceso de envejecimiento de la humanidad. Existen investigaciones vitales acerca del cáncer alrededor del mundo, y esfuerzos en marcha para decodificar y comprender el genoma humano para nuevas soluciones de cuidado de la salud en genética. Existen obviamente grandes e importantes asuntos, y nosotros necesitamos de la innovación para resolverlos. Entonces, existen formas de innovación política y social que claramente son necesarias hoy. A nivel corporativo, la innovación puede ser aplicada a toda clase de asuntos, tal como lo mencioné anteriormente. Usualmente pensamos primero acerca de productos y tecnologías innovadores, pero la innovación puede ser aplicada a servicios, procesos de manufactura, estructura de costos y toda clase de otros retos.
¿ Cómo se construyen procesos sistémicos para crear ideas innovadoras?
Por alrededor de cientos de años, científicos, psicólogos y practicantes han estado estudiando el proceso de creatividad, por lo que tenemos un entendimiento profundo de la forma en que las grandes ideas son realmente desarrolladas. Una de las cosas que ahora conocemos es que los descubrimientos no saltan dentro de nuestra cabeza de la nada. Están inspirados por nuevas percepciones o interpretaciones. Por lo tanto, s e relacionan mucho con la generación de estas percepciones estratégicas como una forma de provocar nuevos pensamientos o nuevas ideas.
¿Quiénes deben participar en estos procesos?
Una de las cosas que también sabemos de la innovación es que, literalmente, todo el mundo es capaz de tener ideas valiosas. Así que queremos asegurarnos de que abramos el proceso de innovación de una manera que permita a toda la organización involucrarse, así como otros actores más allá de la organización, tales como clientes, proveedores, socios estratégicos, distribuidores, laboratorios de la universidad, y así sucesivamente. Es muy común hoy en día hablar de “innovación abierta” o “crowdsourcing”, y estos términos se refieren a lo que acabo de describir. Es un reconocimiento de que nadie tiene el monopolio de las grandes ideas. Ellas pueden venir de cualquier persona y en cualquier lugar.
¿Cómo se elige qué ideas poner en práctica y cuáles descartar?
Existen varios criterios que podemos utilizar para evaluar y seleccionar ideas. Lo que creo que las empresas deben buscar son las ideas que tienen el potencial de ser verdaderamente disruptivas, ya que estos son el tipo de ideas que tienden a generar un mayor crecimiento. La mayoría de las organizaciones tratan de jugar a lo seguro mediante la aplicación de las ideas, que son básicamente mejoras incrementales en sus productos y servicios existentes. Estas parecen ser mucho menos riesgosas que las ideas que son desviaciones radicales de la norma. Pero el retorno de la inversión es proporcionalmente menor. Lo que debemos preguntarnos es: “¿Esta idea tiene el potencial de cambiar radicalmente las expectativas y demandas de los clientes? Podría alterar la economía de la industria?” Si hiciéramos que esto suceda, ¿redefiniría las bases de la competencia? “Si la respuesta a estas pregunta es “no”, lo más probable es que la idea no tendrá mucho impacto en el mercado, e incluso un menor impacto en los ingresos y beneficios. Es evidente que una empresa tiene que mejorar continuamente sus productos y servicios, por lo que las ideas incrementales tienen un lugar importante en la estrategia de innovación de una organización. Pero, en el largo plazo, también queremos asegurarnos de que una empresa está desarrollando algunas ideas radicales que cambian el juego con los que potencialmente podrían revolucionar su industria, impulsar dramáticamente su curva de ventas, y construir una fuerte ventaja competitiva.
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