Edgard Rodríguez
Un año después de ser campeón, la Costa Caribe casi se queda sin chance de defender su título. Tan es así, que clasificó como octavo entre los ocho equipos que saltaron a la segunda etapa.
La primera señal de las dificultades que tendría, llegó justo en su primera serie con Estelí, que le ganó tres de cuatro juegos y le hizo lucir, no como un plantel pujante, sino como un grupo de muchachos llenos de dudas.
A eso le siguió la pérdida del brazo más caracterizado, Oscar Chow, una especie de tiro seguro en la final ante el Bóer. Luego perdió a Eldo Thomas, cuya inconsistencia se reflejaba en el equipo.
Para acentuar la crisis, Gilbert Smith, mánager que dirigió la coronación, fue separado al considerarse que había perdido el control del colectivo, y Carel Lampson tomó las riendas en medio de contradicciones visibles.
Lampson logró apaciguar las aguas y la directiva fue al punto exacto durante la escogencia de refuerzos, y con tres zurdos, volvieron a darle al equipo, el balance necesario para volver a proyectar la fortaleza de un campeón.
La ofensiva está intacta. Darrell Campbell se graduó como bateador y Dwight Britton emergió como el jugador más completo, mientras Mark Joseph, Debrie Bennett y Dwain Fox, han sido gran complemento.
El comandante entre los lanzadores Junior Téllez, quien extraída del bullpen, ganó 18 juegos, y junto a Horace Rigby, y los refuerzos Elvin García, Justo Pérez y Yunior Espinoza, ha dado forma a la rotación.
A esta tropa es a la que se enfrentará el bravo equipo de Matagalpa, que tras haber rugido más que los Leones, se alista para retar a la Costa hoy en Corn Island. ¿Podrá lograrlo? Ya lo veremos.
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