La llegada de Juan Mendieta cambió a los Tigres. El quinteto representativo de la UdeM ha desarrollado y fortalecido su personalidad de equipo en dos desafíos con su nuevo entrenador. Los felinos ahora dejan de pelear hasta que suena la chicharra y así le han dando incertidumbre al cierre del XVII Torneo de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB).
Sin jugar su mejor partido, el dominicano Amaury Ripoll pesa en los Tiburones. Las 31 unidades en 28:08 minutos lo respaldan. Vansdell Thomas lo acompañó con veinte.
[/doap_box]
El renovado conjunto de los Tigres remontó anoche en el último período y se impuso 80-77 a los Tiburones Movistar para mantener sin definición los cruces de unas semifinales programadas para el próximo martes, que se antojan emocionantes por la recuperación de los felinos.
Solo la victoria de los Tigres anoche hizo que valiera la pena ir mañana (6:30 p.m.) a la cancha de la UdeM para ver el último duelo de la temporada regular de los Tiburones, muy distantes del nivel mostrado hace tres semanas en las que compartieron la cima con los Leones de Managua (33), líderes la ACB, superando a los Toros del Norte (29), escualos (29) y Tigres (25), que tiene tres duelos más.
Los Tiburones podrían bajar a la última posición si la tropa de Mendieta le gana los dos desafíos del fin de semana a los Toros, en la cancha El Brigadista de Matagalpa. Si obra ese milagro, los Tigres serán de cuidado contra los actuales campeones en la semifinal.
Mendieta es el mayor responsable del resurgir del equipo. Le da espíritu de lucha a su plantel y ha provocado mayor competitividad entre los jugadores. El que no capte o aproveche su oportunidad pasará buen rato sentado. Las labores ofensivas y los minutos de juegos se comparten, caso contrario con su anterior entrenador, sobre todo en el manejo del tiempo. Así que el cierre debe ser emocionante.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B
