LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Moisés Absalón Pastora

Masacremos el odio

Hoy estamos mejor que ayer. Hemos logrado reducir las distancias entre la intolerancia y la convivencia pero falta mucho que recorrer y de nuestra voluntad depende conducir a este país para que efectivamente sea de todos. Necesitamos entonces que “masacremos el odio”.

Los nicaragüenses de todos lados, con la historia en la mano, no tenemos autoridad moral para lanzar una sola piedra sobre otro connacional, porque todos tenemos un alto grado de responsabilidad en la nación que hoy tenemos y en la que cada quien da una receta distinta para sacarla de donde está.

Los medios de comunicación, cargados de tremendismos y dependiendo de su procedencia ideológica y política, empinan a sus mejores alfiles para escuchar o leer de ellos el verbo de la exclusión o la descalificación solo porque no somos capaces de encontrarnos las virtudes que tenemos.

Hemos dejado que fluya en nuestro pensamiento la premisa de la confrontación, porque la megalomanía nos ha invadido con sus delirios de grandeza, de poder, omnipotencia, narcisismo, obsesión, complejo de superioridad y otras marcas que están en todas partes y en todos nosotros, porque nos creemos más superiores que el otro, porque pensamos que reconocer valores en el contrario es una muestra de debilidad y complacencia, de cobardía o de acomodamiento.

Si viene del Gobierno la idea de hacer algo, no importa lo bueno que sea, hay que denigrarlo, lullir el tema hasta aburrir porque el opositor se quedó sin una propuesta alternativa y como algunas personas se lanzan a la calle, inspiradas en la descalificación o por posiciones políticas, entonces vienen unos motorizados y se lanzan a imponer con la brutalidad del batazo lo que no pueden defender con argumentos o con civismos.

Nicaragua no puede seguir así y debemos hacer una conversión de valores. Si queremos guerra hagámosla contra la pobreza, si queremos venganza lancémonos contra la ignorancia; si queremos paz masacremos el odio; si queremos libertad rompamos con la esclavitud que llevamos por dentro; si queremos democracia construyamos una nación con Dios en nuestros corazones.

Clave para el éxito es saber doblar una página y dejar atrás el pasado. No podemos caminar hacia el futuro cargando circunstancias que no dejaron nada bueno, que no fueron edificantes más allá de las lecciones que debimos aprender de esos fracasos que no queremos dejar ir.

Extraemos de nuestra historia, próxima a marcar en el 2021, el bicentenario de su independencia, las inagotables guerras sangrientas que hemos vivido pero no hemos sido capaces de hacer el menor intento por detenerlas, porque vivimos en permanente refriega como si el dime que te diré fuese un deporte y así cada quien en sus roles de “libertadores” nos niegan a la mayoría el derecho de vivir en paz, de aspirar a la dignidad de sentirnos gentes y no patanes que pretendemos ignorar que el mundo nos sigue viendo como un paisito donde el reino es el odio.

Los problemas no están en el Gobierno, no en nuestra calamitosa “oposición”. Nuestros problemas están en el espejo. Si cada uno de nosotros nos ponemos frente a él encontraremos la causa del mal causado, encontraremos al culpable. Hoy podemos elegir entre cambiar o seguir en lo mismo. Hoy con nuestra decisión podemos hacer de esta nación una patria para todos o un paisito para nadie. Yo tomé la mía y tengo fe que como está profetizado Nicaragua será luz a las naciones.

No tengamos miedo a cambiar. Rompamos las cadenas que esclavizan. Demos valor a lo que realmente lo tiene. Liberémonos del egoísmo y construyamos esta Nicaragua para los que vienen y para que sean ellos quienes la prestigien, pues hasta ahora fracasamos en el intento. El autor es periodista liberal.

 

Ver en la versión impresa las páginas: 11 A

COMENTARIOS

  1. JDCL
    Hace 7 años

    Pero Jesucristo ya murio hace rato, 2014 años, y ni yo, ni los demas somos Jesucristo para poner la otra mejilla. Ademas yo soy como Santo Tomas, sino veo, no creo. Vaya donde Daniel y digale todo eso a ver como le va. Ya tuvimos una demostracion de como ellos entien den la reconciliacion: A leñazos, tubazos, morterazos, etc. Entonces no puedo poner la otra mejilla. 

  2. Moises hijo de David
    Hace 7 años

    Diganos Ilustres..por donde iniciar, si educación y sin salud, sin seguro social…sin oportunidades!!

    Como puedo competir? como puedo trabajar? Quiero competir, quiero trabajar, pero en INATEC, no hay cupo para 100 alumnos, en mi pueblo, el INTA no capacita, las universidades cobran en DOLARES..

  3. denso
    Hace 7 años

    Para masacrar el odio hay que empezar cerrando la llave de lo que lo origina,el odio entro a este pais el 19 de julio de 1979 y aun sigue destilandolo como el primer dia,pero parece que todo mundo lo sabe menos usted,que de paso es uno de los que que segun veo jamas ha estado en crisis alimenticia con el gobierno orteguista;yo al menos no veo a ningun partido apaliando a los sandinistas en ninguna de sus marchas,siempre he visto sandinistas apaliando o asesinando a los opositores por protestar

  4. el carolingio
    Hace 7 años

    Buenas palabras para un mundo de sordos ,empezando para los que gobiernan el lastimado pais de Nicaragua

  5. Yo amo a mi Nicaragua
    Hace 7 años

    Excelente editorial! Siempre nos haces pensar, sigue adelante!

  6. Carla Chamorro
    Hace 7 años

    Ya da asco escuchar estas letanías.

  7. Juan Camaleon
    Hace 7 años

    Dicen que no hay que tirar la primera piedra por ninguno estamos libres de pecado. Pero tampoco hay que poner la primera piedra y creer que es eso progreso. Ni muchos menos creernos «que hasta piedras» comemos cuando la carencia de la vida en este gobierno sandinistas anda por las nubes. Es talvez por este peso tan grande que la mismas nubes se han puesto en huelga y ya no producen agua en este país. No es que se tiren la piedras o se boten.Es que con las piedras construyamos y no destruyamos.

  8. rafael
    Hace 7 años

    Ya pareces un pastor evangelico. El tiempo y la edad parecen estar nublando tu capacidad para el analisis politico. Reinventate amigo.

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