En dichas instalaciones hay laboratorios especializados en las áreas de energía hidroeléctrica, eólica, solar y uno de eficiencia energética donde cada año reciben clases aproximadamente cien estudiantes del Instituto Politécnico La Salle y cincuenta del último año de la carrera de Ingeniería Mecánica con énfasis en Energías Renovables de la Universidad Tecnológica La Salle.
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Durante la Jornada, que se inauguró en junio y terminará en la primera semana de noviembre con la celebración de la Semana Nacional de la Ciencia, se realizarán concursos, ferias, talleres, conferencias y expociencias. La Feria Tecnológica y de Energías Renovables se realizará del 6 al 10 de octubre.
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Génesis Hernández Núñez
Dos instituciones educativas, la Universidad Nacional Agraria (UNA) de Managua y el Complejo Tecnológico La Salle de León han decidido apostar por las energías renovables, tanto desde las aulas como con proyectos en los que se utiliza este tipo de generación.
Cuatro casas en Teustepe y treinta más en Somoto, Ciudad Antigua y Pueblo Nuevo ahora cuentan con energía eléctrica para iluminación. En Teustepe gracias a un pequeño aerogenerador y en el caso de Somoto, Ciudad Antigua y Pueblo Nuevo gracias a paneles solares, sin embargo en todos estos lugares esto ha sido posible gracias a la iniciativa del Laboratorio de Innovación y Desarrollo de Energías Renovables (Lider) de la Universidad Nacional Agraria (UNA).
El laboratorio empezó su trabajo en el año 2009, como una contribución de la universidad al uso de energías limpias y alternativas y orientado al sector rural pues según Guillermo Castro Marín, decano de la Facultad de Recursos Naturales y del Ambiente (Farena) de la Universidad Nacional Agraria (UNA), “podríamos decir que un sesenta por ciento de la población rural no tiene energía eléctrica, entonces nosotros preocupados por esa problemática decidimos dar los primeros pasos”.
Castro también explicó que en el caso de Teustepe llevar energía eólica y capacitar a los beneficiados fue importante porque “no solo fue teoría, también práctica, los participantes construyeron de manera artesanal y rústica un aerogenerador pequeño con materiales locales que también ahí nosotros estamos apuntando: nada sofisticado, sino que sean materiales que puedan ser utilizados a bajo costo y que la manera de fabricarlos sea simple, que no necesitemos grandes inversiones”.
SER CREADORES DE TECNOLOGÍA
Por su parte, Yader Barrera, de 29 años, coordinador del Laboratorio de Innovación y Desarrollo de Energías Renovables (Lider), destacó la importancia de crear tecnología porque “es una de las desventajas que tenemos a nivel regional, que solo estamos importando tecnología y no la estamos creando, entonces apuntamos a ser creadores de las nuevas tecnologías con materiales que tenemos en nuestro país y que puedan generar gran parte de esa energía del sector rural que muchas veces aunque vengan los grandes parques eólicos, las grandes hidroeléctricas, esos sectores van a estar abandonados, no tienen energía eléctrica, pero sí tienen los recursos”.
El aerogenerador de Teustepe tuvo un costo de doscientos dólares y tiene prevista una vida útil de cuatro años y en Somoto, Ciudad Antigua y Pueblo Nuevo, las treinta familias beneficiadas recibieron capacitación y “estuvieron involucradas en la instalación de los paneles solares de manera que pudieran darse cuenta cómo se instalan cada uno de los componentes de un sistema y así poder realizar reparaciones en caso de ser necesarias y se formó un comité comunitario de energías renovables”, explicó Barrera.
Entre los planes del Laboratorio de Innovación y Desarrollo de Energías Renovables (Lider) están las investigaciones en el área de secado solar, los cultivos energéticos para producir biodiesel, el bombeo solar de agua para riego y el trabajo conjunto con la universidad de Paderborn, Alemania, para en un futuro poder certificar paneles solares y ser un centro de certificación de paneles solares, el primero de Nicaragua y de la región.
EL AEROGENERADOR AUSTRÍACO
Corría el año 1997 cuando el Complejo Tecnológico La Salle entró al mundo de las energías renovables, inicialmente con sistemas de medición de vientos y luego, gracias a la cooperación austríaca, con la llegada desde Austria del primer aerogenerador que se conectó a la red en Nicaragua y que era de 225 kilovatios.
Diecisiete años después, Jaime Saborío Mayorga, director del Instituto Politécnico La Salle, que forma parte el Complejo Politécnico La Salle, comentó que ahora, además del aerogenerador austríaco “se han instalado otros pequeños generadores de un kilovatio, de 900 vatios y uno que estamos por instalar que es de 500 vatios en la línea de promover el uso y aprovechamiento de la energía”.
PROPONIENDO DESDE LAS AULAS
Quienes estudian Mecánica Automotriz, Mecánica Industrial, Electricidad Industrial y Electrónica Industrial en el Instituto Politécnico La Salle deben aprobar una asignatura: Energías Renovables. Si alguno quiere ir más allá del técnico medio y profundizar en este tema puede optar por Ingeniería Mecánica con énfasis en Energías Renovables de la Universidad Tecnológica La Salle.
“Tanto a nivel técnico medio como a nivel superior se implementa la energía renovable, incursionamos en la parte eólica, luego la fotovoltaica y últimamente se están haciendo experimentos con el biogás y hay mucho interés, hay jóvenes que fuera de su tiempo de clase están apoyando todos estos proyectos”, explicó Saborío.
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