LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Francisco Xavier Aguirre Sacasa, exembajador de Nicaragua en Estados Unidos.

Destruyendo Nicaragua

La semana pasada el vicepresidente Omar Halleslevens habló en representación de Nicaragua en la Cumbre de Cambio Climático de la ONU que se celebró en Nueva York. En su discurso, señaló que la contribución más importante de Nicaragua para no perjudicar al medioambiente mundial era estimular la inversión en plantas generadoras de electricidad que utilizan recursos renovables y no derivados de petróleo. Citó el progreso que nuestro país ha logrado en cambiar la matriz energética. En este sentido, mencionó que en pocos años habíamos logrado reducir nuestra dependencia en derivados de petróleo para generar energía eléctrica de 90 por ciento a aproximadamente la mitad. Y añadió que la meta de Nicaragua era llegar a producir el 90 por ciento de nuestra energía utilizando recursos renovables y limpios para el 2020.

El énfasis que el general Halleslevens dio en su discurso fue acertado. En ese foro mundial, él dio a conocer algo positivo sobre Nicaragua, algo basado, además, en una realidad.

Sin embargo, también hay otra realidad. Nicaragua está lejos de ser un país vanguardia en la lucha por proteger su medioambiente. Gracias a campañas realizadas por algunos medios de comunicación, el Gobierno, ONG y escuelas, un creciente número de nicaragüenses comprenden que debemos de respetar y proteger a la naturaleza. Pero también persiste una tremenda debilidad en nuestra cultura nacional. Los nicaragüenses —desde el rico que no vacila en tirar una lata de gaseosa desde la ventana de su Toyotona— hasta la persona que tira a la calle una bolsita plástica —de la ventana de un bus— no hemos aprendido a salvaguardar nuestro medioambiente. Hay, en otras palabras, un desconecte entre la creciente sensibilización de la población a lo importante que es el medioambiente, y su actuar que no parece estar cambiando.

El resultado de esta debilidad cultural la vemos por todos lados. Lo vemos en el Lago Xolotlán que sigue prácticamente muerto ecológicamente a pesar de la planta de tratamiento de aguas negras que se instaló hace algunos años; en el lago Cocibolca, nuestro mar dulce, cuyas aguas se están contaminando cada vez más, incluyendo frente a Granada, uno de los destinos turísticos más notables del país; en el despale acelerado que está desnudando de árboles desde grandes reservas forestales como Bosawas hasta zonas más modestas como la “línea de fuego” al sur del departamento de Managua; en la destrucción de cerros como el Motastepe para extraer arena; en literalmente miles de “basureros” espontáneos que han proliferado por todo el país, incluyendo en barrios de la capital como Bolonia; en cauces que se han convertido en cintas transportadoras de mugre hacia arroyos, ríos o lagos y lagunas como, por ejemplo, Tiscapa: y en la suciedad que abunda en todas partes en donde se encuentran pobladores, incluyendo muchas de nuestras playas.

Se dice que el Sacuanjoche es la flor nacional de Nicaragua. No es cierto. Es la bolsa plástica que se ve por doquier y que crea paisajes verdaderamente dantescos en los caminos cuasi rurales que se encuentran cerca de nuestras ciudades y pueblos. En ellos, estas bolsas cunden, incluyendo pegadas a las cercas de alambre de púas en donde permanecerán indefinidamente porque no son biodegradables.

He viajado por muchas partes del mundo. En mis andanzas, me ha tocado visitar lugares preciosos desde los fiordos de Escandinavia y Chile hasta islas paradisíacas como Mauritius y las Seychelles en el Océano Índico. Lugares en donde parte de su encanto es su limpieza. Y otros en donde las poblaciones no se preocupan por el medioambiente y se dedican, por falta de cultura, a la contaminación. Pero en ninguna parte del mundo he visto un contraste tan grande entre la belleza de algunos lugares —cada vez más reducidos, por cierto— de nuestra patria y el resto de la nación en donde nosotros, los nicaragüenses, nos dedicamos a herir a la naturaleza, abusando de ella cortando nuestros bosques y contaminando con desechos a nuestras ciudades, pueblos y comarcas.

Por no importarnos destruir nuestro medioambiente, hemos convertido a grandes partes de nuestra nación en cloacas y basureros. Esto tiene consecuencias climáticas. El despale contribuye a las cada vez más frecuentes sequías como la que hemos vivido este año. Y consecuencias económicas también. La suciedad de nuestro país desincentiva al turismo, industria que a mi criterio podría transformar a Nicaragua.

Comparto con ustedes estas tristes reflexiones no solo porque tengo presente la Conferencia de Cambio Climático en Nueva York sino porque creo que vivir en un país cada vez más contaminado nos debería desanimar y llenar de vergüenza a todos. Y pienso que nos debería motivar a todos contribuir a revertir a esa perversa cultura de la destrucción sistemática de nuestro medioambiente.

Los dejo con una última observación. Recientemente leí en los medios escritos que la embajadora estadounidense Phyllis Powers y un grupo de voluntarios se dedicaron a recoger basura en las playas de Granada. Basura que nunca deberíamos de haber botado nosotros, los nicaragüenses, en uno de los lugares más bellos de nuestro país. El esfuerzo de ella, una extranjera, y de los voluntarios que la acompañaron fue loable. También debería de servir como un ejemplo para nosotros, los nicaragüenses. Solo si lo seguimos, solo si enterramos para siempre la cultura de destrucción ambiental podremos “vivir bonito”. 

Ver en la versión impresa las páginas: 11 A

COMENTARIOS

  1. RESPONSABILIDAD HISTORICA
    Hace 7 años

    Acertado el articulo, pero insuficiente.

    Quienes tienen mas recursos economicos,conocimientos y hasta contactos con el extranjero; se han dedicado a sus negocios, sus familias y sus viajes al extranjero. Seamos francos. Aqui no ha habido amor a la patria. Como se les ocurre haber lanzado caca al bello lago de Managua desde 1,930 !! Y asi con esa pobre vision, se llevaron en el saco la laguna Tiscapa, Masaya, rios y el mismo lago de Granada. Ya ven, el paisito es depredado por el orteguismo, y MUY BIEN, GRACIAS.

  2. Roberto
    Hace 7 años

    Me gusta la alusión a la embajadora Phyllis Powers. Por supuesto que los cínicos de la política de este país, los mismos que solamente son buenos para hablar y discursear, descalificarán su acción y hasta dirán, simplisticamente, que entre las compañías que contaminan el ambiente y el gobierno de USA no hay diferencia. Lo cierto es que si hay algo grande de Estados Unidos, de lo cual todos deberíamos aprender, es de su tradición de trabajo voluntario para hacer el bien. Gracias a la Sa Phyllis Powers por su bonito ejemplo.

  3. roberto
    Hace 7 años

    Lo que se le olvido mencionar al Sr. Vice en su conferencia ante los asistentes de la ONU, es que la generacion de energia de Nicaragua, a pesar de sus palabras sigue siendo basada en un gran porcentaje en el negocio petrolero entre Ortega y Maduro, y aunqie el diga y asegure que para el 2020 nuestra produccion energetica va aser basada en un 90% con energia removable, la realidad y en mi concepto; que todo lo que el dijo y con el respeto que se merece el articulista y su articulo, son puras mentiras y poco creibles.

  4. Sniper
    Hace 7 años

    leyes, ni direccion, al nuevo inquilino presidencial inscontitucional le cayo del cielo petroleo Venezolano, y este para venderlo ha metido autos al paisito a diestra y siniestra, el trafico es una pesadilla interminable y demencial;no hay reglas ni leyes de transito, la policia no existe y el paisito se esta llenando de smog

  5. Sniper
    Hace 7 años

    Excelente articulo del sr. Aguirre, todo lo que dice es cierto de la suciedad y basura, esta por todos lados y las autoridades no hacen nada por dar el ejemplo. El hambre del pais empuja al campesino a matar animalitos y en lugares donde antes eran santuarios de garrobos, venados, chocoyos etc ahora no hay ni moscas.
    El cauce en la ciudad de Masaya, es inodoro publico ademas de ser basurero,tambien lo ocupan como motel las parejas y los borrachos de morada.Este paisito esta todo alreves, sin leyes, el transito es una pesadilla,sin una infroestructura viable,al nuevo inquilino presidencial inscontitucional, le cayo del cielo el petroleo Venezolano y este para venderlo ha llenado de autos todo el pais,son unos embotellamientos absurdos de mentes y sin reparo; creando asi smog!!!!!!!!!!!!!!1

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