Se arrecia cabildeo por TPL

El gobierno y la empresa privada buscan que Estados Unidos extienda el beneficio del Nivel de Preferencia Arancelaria que aporta al desarrollo de las empresas textiles.

 

A casi tres meses para que finalice el 2014, Nicaragua arreciará su batalla por conseguir la extensión del beneficio del Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL, siglas en inglés), del cual dependen 20 mil puestos de trabajo.

[doap_box title=»HAY TIEMPO PARA GESTIONAR» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

La delegación que viajará en noviembre y diciembre próximos a Estados Unidos se reunirá con empresarios de ese país y con congresistas para insistir en que el tema de la renovación del Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL, siglas en inglés) se incorpore a la agenda del Congreso de los Estados Unidos.

Según Dean García, director ejecutivo de Anitec, el primer viaje está programado a finales de noviembre de este año y el otro en la primera semana de diciembre.

“Según el calendario hay tiempo para hacer el cabildeo, si la ley en el Congreso se logra discutir y aprobar, pues estaríamos preparados para que esto empiece el primero de enero del próximo año, pero si el cabildeo no logra que se discuta por lo menos la ley, entonces tendríamos que esperar el próximo año para ver si se aprueba o no”, agregó.

[/doap_box][doap_box title=»HAY APERTURA» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección (Anitec), Dean García, dijo que en los viajes que han hecho anteriormente se han encontrado en que hay apertura en Estados Unidos en el tema de renovación del beneficio del Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL, sigla en inglés), y señaló que esperan obtener respuesta positiva de esta apertura tanto en funcionarios de gobierno como empresa privada.[/doap_box]

En octubre, una delegación de la Cámara de Comercio Americana (Amcham) estuvo en Washington abogando por el otorgamiento de esta concesión y en noviembre y diciembre otra comitiva, que incluirá al Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y Gobierno, estará en la capital de la primera economía mundial con el mismo propósito.

“Lo último que se pierde es la esperanza”, dice con firmeza el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección (Anitec), Dean García.

Durante 10 años, Estados Unidos le permitió a Nicaragua exportar piezas textiles fabricadas con materias primas de países fuera del Tratado de Libre Comercio (DR-Cafta, por su siglas en inglés). En ese periodo de gracia, el país se había comprometido a impulsar acciones para producir sus propios insumos, pero de cara al fin del beneficio en diciembre, la transformación ha sido mínima.

Hasta diciembre de 2013, el 60% del ingreso generado, por las exportaciones de las empresas dentro del régimen de zona franca, fue aportado por las empresas de textil-vestuario, donde se crearon la mayor parte de los 109 mil 310 empleos de ese sector.

De ahí, el afán del Gobierno y la empresa privada por conseguir la extensión de los TPL.

García adelantó que en conjunto con la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) están realizando un análisis detallado de qué volumen de las piezas textiles dependen de los TPL, el número de empleo afectado y el plan de trabajo que se tenga para el año 2015. El estudio será presentado la otra semana.

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides, explicó que son 35 empresas de confección las que están siendo consultadas y aunque hasta este lunes 6 de octubre no tenían cifras exactas, comentó que hay mucho optimismo entre el empresariado.

Chamorro dijo que por ahora los empresarios han destacado el avance en cuanto a la calidad de la mano de obra, aunque se quejan por los altos costos de la energía.

“Estamos viendo que no se deben perder las esperanzas y se debe tratar de conseguir una extensión de este privilegio, pero adicionalmente a eso creemos que existen nuevos fundamentos o razones estructurales que son muy positivas para esta industria como es su competitividad”, afirma.

Es algo en lo que también coincide el director ejecutivo de Anitec, quien asegura que la creación de una escuela de formación de la mano de obra daría un fuerte impulso al sector y amortiguaría cualquier impacto que tenga el fin del beneficio de los TPL. La idea de los empresarios es que el Instituto Tecnológico Nacional asista con el financiamiento de este centro de formación.

Pero a criterio de Chamorro el gran reto de Nicaragua está en reducir el costo de la energía, lo que beneficiaría a las textileras. “Se han ido un par de inversiones que perfectamente se hubiesen quedado aquí asociado a la zona franca, una hilandería por ejemplo y otra para hacer telas, pero se fueron a Costa Rica porque el precio de la energía ahí es mucho más competitivo para invertir”, asegura.

“Estas son industrias que consumen mucha energía”, enfatiza.

Sobre la instalación de un instituto, Chamorro dijo que eso permitiría al país elaborar piezas más sofisticadas, lo que atraería a nuevos inversionistas.

García dice que por ahora aspiran a renovar el beneficio para 10 años más, o al menos 5 años, lo que le permitiría al país estar mejor preparado para la retirada definitiva de los TPL. El estudio de Funides, según García, dará una visión más clara sobre el peso de este beneficio en la industria, aunque precisó que todavía serán cifras preliminares.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: