Otro fracaso en educación

Entre 2009 y 2013 unos noventa mil nicaragüenses salieron de la pobreza, de 2.47 millones que hasta el año pasado vivían en esa condición. Pero no ha sido la educación lo que ha propiciado esa ligera mejoría, sino factores coyunturales, algunos de estos insostenibles, revela la Encuesta de Medición de la Pobreza que divulga hoy la Fundación Internacional para el Desarrollo Económico y Global (Fideg).

Entre 2009 y 2013 unos noventa mil nicaragüenses salieron de la pobreza, de 2.47 millones que hasta el año pasado vivían en esa condición. Pero no ha sido la educación lo que ha propiciado esa ligera mejoría, sino factores coyunturales, algunos de estos insostenibles, revela la Encuesta de Medición de la Pobreza que divulga hoy la Fundación Internacional para el Desarrollo Económico y Global (Fideg).

En su estudio, el organismo no gubernamental alerta de un estancamiento en el nivel educativo de la población nicaragüense en el último quinquenio, principalmente entre los más pobres, los que en su mayoría no tienen ni siquiera la educación primaria terminada.

“En el 2009 el individuo promedio tenía 5.9 años de estudios aprobados y en el 2013 tenía 6.1 años, lo que equivale a tener completa la educación primaria formal”, señala Fideg en su estudio Dinámicas de la Pobreza en Nicaragua 2009-2013.

La encuesta, con un margen de error de 2.4 por ciento y una muestra de 1,730 hogares repartidos en todo el territorio nacional, indica que en 2013 la pobreza general cayó 2.2 puntos porcentuales y la extrema se incrementó 1.9 puntos respecto a la tasa de 2012. En relación con 2009, la reducción de la general es de 4.2 puntos y la extrema 0.2 puntos.

Pero tomando en cuenta que en el último quinquenio el nivel académico de la población se estancó, Fideg es enfático al señalar: “No podemos afirmar que la reducción de la pobreza se debe a una mejoría en el nivel educativo de la población, menos aún si consideramos que es la educación secundaria la que más influye en la probabilidad de transitar fuera de la pobreza o caer en ella”.

En ese sentido, los datos revelan que entre 2009 y 2013 solo el 4.4 por ciento de la población viviendo con menos de dos dólares al día había terminado la secundaria; y el 2.3 por ciento de los que sobrevive con menos de un dólar había completado ese mismo ciclo educativo.

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EMPLEO PRECARIO Y LAS REMESAS

Entonces, ¿qué sacó de la pobreza a los más de noventa mil nicaragüenses en los últimos cinco años? El empleo informal, la llegada de más remesas, los altos precios de las materias primas en el mercado internacional y en menor medida algunos programas del Gobierno han ayudado a mermar los altos índices pobreza en el país, explica Fideg.

Basado en los registros desde 2009, el organismo señala que las cifras “sugieren” que en 2013 había más personas trabajando que en 2009, en empleos “bastante deficientes”, principalmente en el sector agrícola, donde abunda el empleo precario, pero que se vio favorecido por los altos precios de los productos de exportación de Nicaragua entre 2009 y 2011.

En el caso de la remesas familiares, el organismo recuerda que desde el 2009 ha habido un incremento significativo de los envíos del exterior, tanto así que “los resultados de la encuesta de Fideg indican que la proporción de hogares que reciben remesas pasó de 23.8 por ciento en el 2009 a 27.8 por ciento en el 2013”, indica el estudio, realizado con el apoyo de la Agencia de Cooperación Suiza en América Central y el Gobierno de Canadá, a través de Relaciones Exteriores, Comercio y Desarrollo.

Los programas productivos del Gobierno figuran como una de las últimas razones de reducción de pobreza en el último quinquenio. Estos, según Fideg, están ayudando principalmente a sacar a las familias de la pobreza extrema en el campo y en menor medida de la pobreza general. “El porcentaje de hogares beneficiados por los programas productivos del Gobierno pasó de 3.4 por ciento en el 2009 a 6.3 por ciento en el 2013”, precisa.

Debido a que la merma de la pobreza en el último quinquenio obedece a factores coyunturales,  la Fundación Internacional para el Desarrollo Económico y Global dice que la sostenibilidad de esa mejoría dependerá por tanto de:

1. Que el comportamiento de los precios de nuestras materias primas en el mercado internacional siga siendo favorable para Nicaragua (pues el desempeño de la actividad agropecuaria nacional depende en gran medida de esto).

2. Que persista la magnitud de los flujos de remesas que ingresan al país, lo cual está vinculado al desempeño de las economías de donde proceden estas remesas (Estados Unidos, Costa Rica, España).

3. Que el Gobierno cuente con los recursos para seguir implementando sus programas productivos.

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